La Policía Local ha impuesto 50 multas por beber en la calle en los últimos tres meses

Dos agentes de la Policía Local de Badajoz. :: hoy/
Dos agentes de la Policía Local de Badajoz. :: hoy

Los macrobotellones están prácticamente desaparecidos, pero se espera un repunte de las quejas por ruido en viviendas

NATALIA REIGADAS BADAJOZ.

Se inicia el curso universitario. Es una de las épocas con más ambiente nocturno tanto en las calles como en los bares. Durante los meses de calor, la Policía Local ha perseguido los botellones ilegales que se celebraban en varios puntos de la ciudad. Ahora esperan un repunte de las quejas por ruido por las fiestas en pisos. Es un ciclo que enfrenta el ocio y el descanso de los vecinos.

En los meses de julio, agosto y lo que va de septiembre, la Policía Local ha impuesto 50 sanciones por beber en la calle y 17 por denuncias de fiestas en pisos desde marzo. En cuanto a los botellones, dan por controlada la situación. No se puede decir lo mismo de las fiestas en viviendas, la peor época está por venir en las próximas semanas.

El botellón en la ciudad ha cambiado mucho en dos años. Ahora los 'macrobotellones', las grandes reuniones, se limitan a momentos puntuales como la llamada 'fiesta del borracho' en Navidad, la fiesta de la primavera, etc. Además, los participantes han aceptado limitar estos encuentros multitudinarios a la única zona autorizada, el ferial de Caya, salvo en casos como el Carnaval o Los Palomos, cuando sí se permite esta actividad en el centro. Esto se ha conseguido con la vigilancia de la Policía Local para impedir el botellón, especialmente en eventos como Almossassa.

Muchas de las infracciones han sido detectadas en la plaza de la Victoria y en Santa María de la CabezaLa mayoría de las quejas por fiestas en pisos proceden de Valdepasillas y Santa Marina

El cambio de normativa, cuando se restringió el beber en la calle de tres zonas (el Paseo Fluvial, el entorno del Nuevo Vivero y el ferial de Caya) a solo una (el ferial), sí provocó problemas. Durante estos dos años se han extendido en toda la ciudad los botellones de pequeño tamaño, con pequeños grupos de jóvenes que escogen lugares apartados para poder beber en la calle. Ha habido quejas de los vecinos en Las Vaguadas, Los Cañones, La Alcazaba, Ronda Norte y prácticamente en todos los barrios. Para cortar estos brotes, los agentes municipales suelen realizar revisiones los fines de semana.

Estas operaciones son las que han sumado las 50 denuncias desde julio, una cifra menor que en ejercicios anteriores. Eso sí, la mayoría de los casos se han detectado en las últimas semanas coincidiendo con el desembarco de los universitarios en la ciudad.

La Policía Local asegura que es inflexible con estas conductas y que se sanciona en cuanto se detecta a alguien bebiendo en la calle. Indican que no hay avisos, sino propuesta de multa. Se trata de una infracción grave del artículo 15 de la Ley 2/2003 de 13 de marzo, de la convivencia y el ocio de Extremadura. La sanción va de 300 a 30.000 euros.

Las zonas donde más denuncias por beber en la calle se han formulado han sido la plaza de la Victoria (frente a la estación de autobuses), Santa María de la Cabeza, Memoria de Menacho, la Alcazaba y algunos casos aislados en la zona de los Cañones (Puerta Pilar) y el parque de la Legión.

Conflictos vecinales

Durante los fines de semana los agentes también suelen atender quejas vecinales por la celebración de fiestas en pisos. Cada año, de media, la Policía Local de Badajoz emite unas 80 denuncias por este tipo de comportamientos. En los últimos meses solo han sido 17, pero esto se debe a que la peor época no ha empezado. En octubre los universitarios ya estarán instalados en Badajoz, bajarán las temperaturas y el ambiente nocturno se trasladará de la calle a los pisos de estudiantes. Es entonces cuando se producen la mayor parte de los conflictos vecinales.

Los municipales recuerdan que no está permitido el exceso de ruido en las casas entre las 23.00 y las 8.00 horas en invierno, y desde las 00.00 horas has las 8.00 de la mañana en verano. Está regulado así por el artículo 14 de la ordenanza de Policía Local y su infracción supone una multa de 200 a 750 euros.

La fiesta, sin embargo, puede salir mucho más cara. En el mes de mayo dos jóvenes que viven en un piso de Valdepasillas fueron sancionados por una infracción grave contra la Ordenanza de Policía Urbana (artículo 41). Se enfrentan a una multa que puede subir hasta 30.000 euros debido a que, cuando la Policía Local acudió a su piso para cortar una fiesta que celebraban un martes, se negaron a interrumpir el evento. Continuaron hasta las 7 de la mañana y, al tener que volver los agentes, se consideró desobediencia grave.

Valdepasillas suele ser la zona a la que más acuden los policías por fiestas en pisos, principalmente por las llamadas de los vecinos. También reciben numerosos requerimientos de los residentes de Santa Marina.

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