La policía busca en Badajoz a una mujer por robar móviles con el método de la muleta

McDonald's de Valdepasillas. / C.M.
McDonald's de Valdepasillas. / C.M.

Actuó en dos restaurantes y en una frutería, donde usó un papel en el que pedía ayuda para ocultar los teléfonos mientras se apoderaba de ellos

Evaristo Fdez. de Vega
EVARISTO FDEZ. DE VEGABadajoz

Los investigadores de la Policía Nacional trabajan desde hace días en la identificación de una delincuente que apenas necesitó dos horas para sustraer cuatro teléfonos móviles en la ciudad de Badajoz. El primero de los delitos lo cometió en una frutería de Pardaleras en la que trató de cambiar un billete falso; el segundo, en el restaurante McDonald's de la carretera de Olivenza, donde se acercó a varias mesas simulando pedir una ayuda; y el tercero, en el establecimiento McDonald's del Puente Real, del que se llevó el teléfono móvil de un ciudadano portugués.

Delitos de este tipo se cometen en la ciudad con cierta frecuencia, pero este llamó la atención por la habilidad de la delincuente para distraer la atención de algunas de sus víctimas con un pequeño cartel que utilizó a modo de muleta para tapar los teléfonos móviles mientras se apoderaba de ellos. El primero de los hurtos fue denunciado a las 14.15 horas desde una frutería de la barriada de Pardaleras. Al parecer, la mujer entró en esa tienda pidiendo cambiar un billete falso de 100 euros. No logró su propósito pero cuando salió del establecimiento ya se había apoderado de un teléfono móvil valorado en unos 1.000 euros.

Pocos minutos después desembarcó en el restaurante McDonald's de la carretera de Olivenza. Entró en el establecimiento cubriéndose la cabeza con una capucha de chándal y sin llamar la atención del personal se aproximó a la mesa ocupada por un grupo de adolescentes mostrando un pequeño cartel en el que pedía ayuda.

Incluso introdujo sus manos en uno de los paquetes de patatas fritas que había en la mesa para distraer la atención de las chicas mientras se apoderaba de dos teléfonos móviles que permanecían a la vista, uno de ellos valorado en 200 euros. Cuando se avisó desde el restaurante a la Policía Nacional, los agentes confirmaron que podría ser la misma mujer que había actuado poco antes en la frutería de Pardaleras.

Tras recibir información telefónica, los agentes no se desplazaron al restaurante a recoger nuevos datos y emplazaron a las víctimas a denunciar los hechos en comisaría. Así lo hizo una de las afectadas, pero cuando se desplazó a dependencias policiales le comunicaron que sólo era posible recogerle la denuncia si aportaba el número IMEI del teléfono, por lo que tuvo que hacer una segunda visita a comisaría para que su denuncia quedara formalizada.

Apenas habían transcurrido 45 minutos desde ese segundo hurto cuando el restaurante de Valdepasillas recibió una llamada realizada desde el establecimiento McDonald's del Puente Real para informarle de que una mujer había logrado sustraer un teléfono móvil en ese establecimiento.

En este tercer caso, las víctimas pertenecían a una familia portuguesa que estaba comiendo allí. Antes del robo, el personal del restaurante pidió a la delincuente que saliera del establecimiento porque trataba de pedir por las mesas, pero la mujer no lo hizo y antes de marcharse a la calle se detuvo ante una mesa, aproximó la mano para coger unas patatas fritas y aprovechó la distracción para llevarse un teléfono móvil de empresa. Tampoco en ese caso se acercaron los agentes de la Policía Nacional al restaurante por lo que la denuncia fue comunicada telefónicamente a la centralita policial, desde donde recomendaron al personal del restaurante que alertara a todos los establecimientos McDonald's de la ciudad por si la delincuente volvía a actuar.

Esos tres hechos ocurrieron el sábado 27 de octubre y desde entonces la Policía Nacional trabaja en el esclarecimiento de un delito que sorprendió. «Nunca nos había ocurrido una cosa así», confirmaron en McDonald's.

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