Una pintada con la palabra 'machotes' desata la polémica en el IES Domingo Cáceres

Cruce de mensajes. En el suelo, la pintada realizada por el profesor y los alumnos. Arriba y superpuesta, la contestación que le han escrito en el tablón del instituto . :: hoy/
Cruce de mensajes. En el suelo, la pintada realizada por el profesor y los alumnos. Arriba y superpuesta, la contestación que le han escrito en el tablón del instituto . :: hoy

La hizo un profesor para alertar del lenguaje sexista, pero la dirección ha ordenado quitarla porque ha ofendido a parte de la comunidad educativa

Miriam F. Rua
MIRIAM F. RUA

'Zona libre de machotes'. Este es el mensaje que hace una semana el profesor de religión y coordinador de convivencia del IES Maestro Domingo Cáceres pintó a la entrada del centro junto a un grupo de alumnos voluntarios.

Lo hizo para alertar del uso del lenguaje sexista y generar debate entre los estudiantes, pero el asunto ha derivado en polémica. La elección del término 'machote' ha ofendido a parte de la comunidad educativa del centro, fundamentalmente a los profesores.

Tanto es así que han aparecido mensajes de réplica en el centro, como el que acompaña a esta información, donde puede leerse 'Aquí somos machotes, no machistas' o 'Zona libre de pensamiento único'.

El director del centro ha intentando zanjar la polémica ordenando que se eliminara la pintada, que finalmente se retiró el miércoles. Sin embargo, el asunto ya ha traspasado las puertas de este instituto de Valdepasillas.

«Quería visibilizar los micromachismos que cometemos con el lenguaje. Les expliqué a los alumnos el uso que hacemos de 'machote', que es diferente al que tiene en el diccionario, como pasa con otras palabras como zorra o gallina. No era para ofender a nadie ni mucho menos al profesorado, porque entendía que tenía muy claro el uso del término», explica el profesor Paco Domínguez.

Quejas al director

«Por el instituto circulan más de mil alumnos todos los días y el mensaje iba dirigido a ellos, no a los 92 profesores, que son los que se han sentido ofendidos», insiste.

El malestar con la pintada se tradujo, además de en risas y críticas, en quejas dirigidas directamente a la dirección. «Ha sentado mal a parte del profesorado y también a parte de la comunidad educativa», reconoce Isidro Palacios, director del centro, quien argumenta además que el profesor no le pidió autorización para hacer la pintada.

No obstante, asegura también que intentó encontrar una solución intermedia. «Le sugerí al profesor que cambiara machotes, un término que no me parece adecuado que esté en un centro de enseñanza, por zona libre de machismo, pero se negó a cambiarlo». Le pidió entonces que la retirara y también se negó.

«Le dije que no iba a hacerlo porque va en contra de la idea de visibilizar la igualdad de hombres y mujeres», confirma el profesor. Reconoce que se ha sentido solo y ha pedido el respaldo del Instituto de la Mujer y de las áreas de igualdad de los sindicatos.

Los alumnos han propuesto hacer sentadas y recogida de firmas para reproducir la pintada, pero Domínguez prefiere dejarlo estar. «No quiero hacer de esto una guerra, no podemos cambiar las cabezas de los demás con una recogida de firmas. El germen ya está plantado, independientemente de que lo hayan borrado», añade.