A Pedro Montero

Pedro Montero.: HOY/
Pedro Montero.: HOY
ANTONIO MANZANO MARCHIRANT

Pedro Montero se nos ha marchado, pero no del todo, porque las personas que han creado, amado y difundido aquello en lo que creían, como lo hacía él con Badajoz, siempre permanecen, de alguna forma, entre nosotros.

Pedro era un personaje entrañable de Badajoz: inquieto, comunicador, escritor, divulgador y amante de su ciudad. Uno de esos protagonistas de nuestra intrahistoria que forman parte tanto del paisanaje urbano como de su propio paisaje. Sí, también de su paisaje, de esa pintura efímera que es el transitar de sus calles, de la presencia de sus personajes fundidos con los edificios emblemáticos de la ciudad. Era muy habitual ver a Pedro, del brazo de su inseparable mujer, Pilar, en todos los eventos culturales y tradicionales que se celebran en la ciudad de Badajoz. Pero no sólo era un asistente más, sino un profundo divulgador de la vida urbana. Por ello siempre llevaba colgada al cuello su también inseparable cámara de fotos con la que inmortalizar los eventos pacenses para después difundirlos.

Pedro Montero fue durante 40 años un amado maestro en el colegio, del que sus alumnos guardan un sentido recuerdo. Su inquietud literaria le hizo producir entonces el 'librillo', un proyecto en el que recogía cuentos populares en la escuela transmitidos oralmente por padres y abuelos de los alumnos del barrio en el que se asentaba su colegio pacense.

Su pasión, no exenta de tintes periodísticos, de recoger y divulgar las fiestas populares y tradicionales y todos los eventos que se celebraban en Badajoz le llevó a abrir un blog en Internet en el año 2005 que pronto se hizo imprescindible en la ciudad, 'El Avisador de Badajoz', el cual era visitado por miles de personas a diario para conocer de cerca y con detalle lo que ocurría en la ciudad. Previamente, Pedro ya había dejado constancia de su labor investigadora sobre las fiestas populares en dos libros 'Badajoz, Crónicas de sus fiestas y tradiciones' (1998) y 'Glosario del Carnaval' (1981-2002). En estos tiempos el afán por contar lo tradicional, lo cotidiano de la vida local ya habían convertido a Pedro Montero en un personaje local, en una efigie presente en todos los eventos con su cámara en ristre, cual caballero contemporáneo, dispuesto a inmortalizar la vida de Badajoz.

A su labor de divulgador se unieron sus numerosos artículos, muchos de ellos publicados en la revista 'Senderos de Extremadura' y en la prensa local sobre el patrimonio histórico de Badajoz y sobre sus tradiciones más significativas. Otras colaboraciones de Pedro se centraban en la revista 'Grada' y en distintas publicaciones. En otros ámbitos, muy diversos, también destacó, como en la Asociación Amigos de la Banda Municipal de Música o en el impulso dado en su día al balonmano pacense, fruto todo ello de su inagotable dinamismo y de su desbordante actividad en favor de nuestra ciudad.

Gran comunicador, de trato amable y cariñoso e incansable investigador de nuestro patrimonio cultural, la obra de Pedro Montero permanecerá siempre entre nosotros unida a su imagen, a su presencia y a su recuerdo pues, afortunadamente, siempre vivimos en nuestras obras.