70 padres piden más presencia policial en la plaza Conquistadores de Badajoz

La plaza de Conquistadores, donde ha cundido la preocupación entre los padres, ayer./Pakopí
La plaza de Conquistadores, donde ha cundido la preocupación entre los padres, ayer. / Pakopí

Están preocupados por la sucesión de incidentes entre menores y temen que la situación se agrave

Rocío Romero
ROCÍO ROMEROBadajoz

El ambiente está raro en la plaza de Conquistadores. Lo afirma un grupo de 70 padres, que se han unido como 'Colectivo de padres y madres por una plaza de Conquistadores más segura'. Piden más presencia policial en las tardes de los viernes y los sábados.

Sus firmas secundan dos escritos presentados en el Ayuntamiento y la Delegación del Gobierno. El objetivo es evitar que continúen los conflictos entre menores y que las relaciones se degraden.

El documento está presentado por Ana Rodríguez, madre de dos niñas que sufrieron una agresión el viernes de Carnaval. Presentó una denuncia ante la Policía Nacional, pero la Fiscalía la ha archivado porque la denunciada es menor de 14 años. Ella espera que Servicios Sociales tome cartas en el asunto. Según explica, las lesiones causadas a sus hijas son muy leves, pero ambas tenían angustia en los días posteriores y ni siquiera querían salir al día siguiente a la calle. Todo comenzó como una chiquillería cuando, según se recoge en la denuncia, una menor supuestamente le dijo a una de las niñas que «vaya cara tenía»; la hermana le replicó que «peor era la suya», y la chica se abalanzó sobre las dos hermanas, que tienen 12 años. Estas no supieron reaccionar y terminaron con los disfraces estropeados.

Los padres que han impulsado la recogida de firmas aseguran que no es el único caso. Desde hace unos meses han visto que la situación va empeorando, hasta el punto de que en otra discusión entre críos intercedieron los padres y terminaron rodeados por medio centenar de niños en actitud intimidatoria. Ha habido más situaciones desagradables, relata Ana Rodríguez, e incluso algunas sustracciones. «Antes de que esta situación se nos vaya de las manos, queremos más vigilancia policial».

Myriam Nieto es otra madre preocupada. Relata que un amigo de su hijo, de entre 12 y 13 años, llegó a su casa hace un par de fines de semana con el abrigo rajado. Otro niño se le había acercado por atrás, lo había cogido y le había pedido que le diera dinero. «Lo importante no es que le rajara el abrigo, sino otra cosa peor: le puso una navaja», asegura. De momento, no ha trascendido si se ha interpuesto denuncia por este hecho.

Otro fin de semana, añade, un grupo amplio se reunió en la zona más cercana al aparcamiento y se produjo una pelea. Algunos niños terminaron llorando.

Myriam Nieto llamó un día a la Policía Nacional para advertirles de que había un grupo muy grande de mejores reunido en una esquina de la plaza y que su impresión era que estaban pegando a uno. Ella se acercó y les preguntó qué hacían. «Lo que vi fue un enjambre de niños», pero no la dejaron ver qué ocurría al fondo del grupo. La Policía Nacional llegó en unos segundos. «Tememos que todo esto vaya a más. No estamos tranquilos, ni niños ni mayores», dice.

Al principio, ella pensó que se trataban de cosas sin importancia, pero la cantidad de sucesos pequeños le hace temer que ocurran cosas más grave. «Este es un punto de reunión de toda la ciudad, una zona muy grande y peatonal donde los niños pasean tranquilos y los padres podíamos estar en las terrazas, pero ahora estamos todos vigilantes en el centro», asevera.

Según el escrito, «nos da la impresión de que se agrupan y se citan para provocar peleas entre ellos». Por eso creen necesario que las administraciones presenten un servicio de vigilancia policial como medida de prevención y disuasión para que esta situación no se prolongue en el tiempo y se puedan evitar altercados más graves.

Ana Rodríguez explica que le han llamado inmediatamente de la Delegación del Gobierno, y que en las últimas semanas se ha incrementado la presencia de agentes, pero quieren que quede por escrito su denuncia y su petición de una vigilancia más frecuente.

De hecho, en la tarde del viernes pasado, Myriam Nieto vio a agentes de Policía Nacional en tres o cuatro ocasiones distintas. La Policía Local también ha incrementado su presencia. El responsable de este cuerpo, Rubén Muñoz, señala que han aumentado las rondas a pie en parques y plazas desde hace más de tres meses. Su respuesta no obedece a las quejas de estos padres, sino a una orden con respecto a toda la ciudad. La plaza de Conquistadores se incluye en su orden de servicio diario.