Las pacenses se resisten al topless

Bañistas en la piscina de La Granadilla. :: hoy/
Bañistas en la piscina de La Granadilla. :: hoy

Ninguna normativa municipal lo prohíbe, pero sí los estatutos de la mayoría de las sociedades privadas

THAMIRIS MITTERBADAJOZ.

El 'topless' es una práctica completamente desconocida en las piscinas de acceso público de la ciudad. No porque esté prohibido, sino más bien porque las usuarias no se sienten cómodas al hacerlo.

En Badajoz no existe ninguna normativa que prohíba esta práctica en las piscinas municipales. Así lo confirman desde el Ayuntamiento pacense.

Así, en los recintos de La Granadilla y San Roque no existen ordenanzas municipales al respecto. Sin embargo el personal que trabaja de ambos recintos afirma no haber visto nunca a nadie en 'topless'.

En la normativa colgada en los tablones de anuncios de ambos recintos, el único punto que hace alusión a la vestimenta informa que «está prohibido para usuarios y bañistas acceder a la instalación con ropa y/o calzado de calle». Y, además, que los usuarios deben llevar ropa de baño, pero no hacen referencia sobre cómo debe ser esa indumentaria.

José Luis Pérez lleva trabajando en La Granadilla diez años, y cuenta que en una ocasión una chica le preguntó si podía quitarse la parte de arriba del bikini en el recinto. «Le dije que sí, que en las normas generales de las instalaciones no viene recogida la prohibición. Pero al final no lo hizo».

No ocurre lo mismo en las piscinas privadas, donde las normativas que ha consultado HOY dejan clara la prohibición de la práctica. Por ejemplo, «no está permitido, viene recogido en el Estatuto», afirma la administración de la sociedad Casino de Badajoz.

En el reglamento de la Sociedad Hípica Lebrera no viene recogida la prohibición de dicha práctica. Sin embargo, Felipe Fernández, que trabaja en este club, afirma que «se sobreentiende que está prohibido».

A pesar de no haber restricciones en las piscinas municipales, las mujeres pacenses no suelen quitarse la parte de arriba del bikini en dichos recintos. Muchas chicas admiten sentirse a gusto haciendo 'topless' en la playa, pero ni siquiera se plantean hacerlo en las piscinas de la ciudad.

Además, consideran que debido a la sexualización de los pechos femeninos, tanto la mujer que esté haciendo 'topless' como los demás usuarios puede sentirse incómodos.

Natalia Boyero es una pacense que frecuenta las piscinas municipales, y cuenta no haber visto a nadie nunca haciendo 'topless' ni sabía que estaba permitido hacerlo en La Granadilla. Cuando le preguntan si se quitaría la parte de arriba del bikini en las piscinas públicas, contesta decidida que no.

«Hago 'topless' en la playa porque siento que la gente está menos pendiente de quien tiene al lado, cada uno está a su aire. Creo que en la playa las personas juzgan menos. Quizás por ser la piscina de la ciudad en la que todo el mundo se conoce o porque en la playa se junta el 'querer hacerlo' y el empujón de que las que tienes al lado también lo hacen».

Laura Verdejo, usuaria de la piscina del centro deportivo militar de Sancha Brava, afirma que uno de los motivos por el cual en su club jamás haría 'topless' es porque allí todos se conocen entre ellos.

«Aunque me fuera a una piscina en la que yo tuviera la certeza de que no me conoce nadie, ese tipo de recinto no me invita a quitarme la parte de arriba. Siento que la playa es un ambiente más liberal, mientras que las piscinas son más pequeñas y familiares. El recinto cerrado no invita a hacerlo», concluye.