Los pacenses abandonaron un centenar de animales exóticos este verano

El centro Mucho Bicho promueve una asociación para evitar sacrificios y fomentar la adopción de animales como peces, hámsters o camaleones

Rocío Romero
ROCÍO ROMEROBadajoz

Dos camaleones triceratops (con tres cuernos), una iguana verde, tres pitones reales, peces óscar, hurones, una boa constrictor adulta... La lista de animales exóticos que los pacenses han abandonado este verano llega al centenar de ejemplares.

Al menos son todas las que han llegado a las instalaciones de Mucho Bicho, una empresa dedicada a la educación infantil de animales, organización de actividades de ocio y zooterapia con reptiles a través de asociaciones de discapacitados.

Dentro de poco gestionará una habitación en la perrera municipal, donde colocará terrarios para atender a los animales que reciban. Han llegado a contar con ese espacio a través de la clínica Clinivex, contratada por el Ayuntamiento. El Consistorio les cede los espacios y se hará cargo de los gastos de luz, entre otros, pero ellos pondrán su empeño y conocimientos de forma gratuita. Es el primer lugar que tendrá el Ayuntamiento para este tipo de ejemplares, que se ven en muchos casos abocados al sacrificio porque no existen instalaciones preparadas para atenderlos.

Parte de los ejemplares que han recibido en los últimos meses procedían de un embargo municipal. Cuando los funcionarios acudieron encontraron animales de todo tipo, avisaron a Clinivex y este les dio la alerta. Encontraron 60 peces óscar, 20 hámster de una especie protegida, un camaleón y un gecko leopardo.

En realidad, su presencia en la perrera es el primer paso. Gonzalo Albarrán y Lola Homar están creando la 'Asociación Rexcate Centro de Protección de Fauna Exótica', con la que pretenden evitar los sacrificios, fomentar la adopción y concienciar sobre la tenencia de estos animales. También quieren evitar que se vuelva a comerciar con ellos de forma ilegal. Al constituirse como asociación podrán optar a subvenciones, contar con voluntarios, a los que ya están buscando, y admitir donaciones.

Quieren ser pioneros

Ambos aseguran que su asociación será la primera de Extremadura. De momento existe Amus, pero es para animales autóctonos. Ellos saben de lo que hablan. Hace tres años que comenzaron a impartir talleres, hace uno montaron la empresa y cada vez les llaman más pacenses para entregarles roedores y reptiles. En sus instalaciones, por ejemplo, tienen tres pitones reales. Dos de ellas les llegaron por personas que no podían seguir cuidándolas y una por una incautación de maltrato animal. La Guardia Civil acudió a un domicilio ante la denuncia de perros en mal estado y se encontró con la serpiente.

Otro día recibieron una llamada de un pacense que había visto una iguana andando suelta por el parque de Castelar. Acudieron y era una iguana verde, acostumbrada a vivir en Sudamérica con unas condiciones muy distintas a las del céntrico parque de Badajoz. Le faltaba la cola por un ataque de otro animal y tenía varias enfermedades. Lo habitual es que reciban los ejemplares con heridas e infecciones porque no todo el mundo sabe atender estas razas.

Castelar es, junto al entorno del Guadiana, donde los pacenses suelen desprenderse de las mascotas que ya no quieren. Pero Lola Homar llama a la concienciación. «Los animales que nacen en cautividad no son aptos para vivir en libertad». Alerta de que quienes suelten, por ejemplo, un conejo no le están facilitando una vida mejor, sino condenándolo a la muerte porque no sabe defenderse.

Ya han recogido varias iguanas, que los ciudadanos compran por unos 20 euros cuando miden 10 centímetros, pero llegan a pesar cinco kilos, desarrollan garras y dientes que exigen precaución y cuidado.

Un ciudadano avisó de que una iguana verde andaba suelta por el parque de Castelar

En el apartado de aves, recibieron hace poco un loro del Amazonas, que es muy inteligente, pero que llevaba años en una jaula que apenas le permitía moverse y comiendo semillas en lugar de fruta. Por eso ha desarrollado problemas psicológicos y hepáticos. Ya no vuela. Su último dueño desconocía la especie de la que se trataba.

Gonzalo Albarrán y Lola Homar intentan ayudar a su recuperación, con la alimentación y cuidados adecuados. Los atienden entre las instalaciones de su empresa y otras de carácter privado, suyas, donde empieza a escasear el espacio. Por eso les viene bien la habitación que el Ayuntamiento les ha cedido en la perrera y donde podrán atender los animales que los pacenses ya no quieran.

Piden, no obstante, que los ciudadanos se piensen bien qué animal adquieren porque cuando la Guardia Civil incauta especies invasoras (ardillas, erizos, cotorras y tortugas de Florida), lo habitual es que los sacrifiquen para evitar que dañen el medioambiente local.