El pacense que cambia de oficina cada seis meses

Jesús García, en Dublín, durante su estancia de trabajo en la ciudad de Cork. :: hoy/
Jesús García, en Dublín, durante su estancia de trabajo en la ciudad de Cork. :: hoy

Jesús García, de 28 años, realiza un programa de liderazgo en General Electric que le obliga a rotar por sus sedes

Rocío Romero
ROCÍO ROMEROBadajoz

Jesús García acaba de deshacer las maletas. Otra vez. Cada seis meses, su trabajo le lleva a un sitio distinto. Nacido en Badajoz, participa del programa de General Electric diseñado para formar a sus directivos. Gracias a él ha vivido en Irlanda, Hungría y Francia. Su destino actual es Madrid.

Jesús tiene 28 años, estudió en Los Maristas y se marchó a la Universidad Carlos III de Madrid a estudiar. Está licenciado en Derecho y Administración de Empresas. Accedió a ese gigante empresarial a través de la bolsa de empleo de la Universidad. Su primer destino fue Madrid. Entró en la división de capital, que es el brazo financiero de esta multinacional que cuenta con 300.000 empleados en todo el mundo y unos 50 europeos dentro de este programa de finanzas internacional. Se trata de un conglomerado muy diversificado, con empresas dedicadas a la energía, el agua o los transportes, entre otras.

Jesús supo de este plan en su primer contacto con la compañía. Se decidió a hacer todo lo posible por entrar. El siguiente paso fue pedir destino en Londres para mejorar su nivel de inglés. Durante los diez meses que estuvo en la sede británica, se puso en contacto con otros alumnos y profesores, que le ayudaron a preparar los exámenes de ingreso. En un solo día de mayo de 2017 tuvo que hacer una presentación oral, un examen de finanzas, cinco entrevistas y participar en una dinámica de grupo. Así logró entrar en este plan. A partir de entonces empezaron los cambios.

Ha estado trabajando en las oficinas de Budapest, Cork, París y Madrid

Su primer destino le llevó a Budapest (Hungría), el siguiente a Cork (Irlanda), el tercero a París y ahora de vuelta a Madrid. Estos son sus últimos seis meses de una labor que le obliga a empezar de nuevo a mitad de año. Está integrado en el departamento financiero y la división de salud Health Care, porque las comunicaciones son siempre en inglés. Jesús ya había practicado este idioma con una beca anterior del Ministerio de Asuntos Exteriores en el Consulado General de España en Nueva York y habla también italiano, mejorado gracias a la beca Erasmus con la que estudió en Turín.

París es, explica, el punto intermedio de la corporación entre Europa y Estados Unidos. Tiene contrato francés porque le contrataron en esta capital y allí es donde está el director financiero de la compañía, al que tiene que realizarle una exposición de su trabajo con cada cambio de destino. También hace exámenes que debe superar con un 80 sobre cien para pasar a la siguiente rotación. Las pruebas no son solo de conocimiento, sino que le evalúan también la capacidad de trabajar en equipo o de hablar en público.

Cada vez que llega a la nueva oficina pasa una semana con el anterior miembro del programa. Y a partir de entonces solo cuenta con el coordinador de los alumnos. Tiene que ponerse al día rápido porque su cometido es proponer cambios para mejorar los resultados. En cada destino ha tenido un área distinta, siempre dentro del departamento financiero de la división de Health Care. En Budapest aprendió sobre gestión financiera, en Cork sobre producción y cadena de suministro, en París de análisis financiero y planificación. Ahora en Madrid está en el área de estrategia comercial.

A Badajoz vuelve cada vez que puede, la última vez en Navidades, porque aquí residen sus padres Jesús García y Adoración García. Y le gustaría quedarse trabajando en España. Tiene ofertas de la compañía para continuar en las sedes de Londres o París cuando termine este entrenamiento, en julio.

Estudió Derecho y ADE, y está integrado en el departamento financiero

Sin embargo, asegura que ha comprobado que en España se vive mejor que en ningún sitio. Aquí están sus amigos, su novia y su familia y se ha cansado de tanto viaje. Entre los 20 y los 28 años ha permanecido cinco años fuera. Entre otros sitios, también, en la sede de la compañía en Nueva York y en Florencia. A todos los destinos de las rotaciones que realiza cada seis meses se suman otros viajes más cortos para cursos y encuentros.

Jesús en el centro de enseñanza de la compañía en Nueva York:: HOY
Jesús en el centro de enseñanza de la compañía en Nueva York:: HOY

De todas formas, reconoce que no le ha dado tiempo a disfrutar de la vida en todas las ciudades donde ha residido porque las jornadas de trabajo son maratonianas. Las doce horas en la oficina, explica, no se las quita nadie. Las rotaciones son muy duras desde el punto de vista del trabajo y de la exigencia. Además de la labor en la oficina, participan de una comunidad donde están obligados a presentar iniciativas y realizar encuentros con los números unos de la compañía. Es, en definitiva, un programa de General Electric para crear sus propios líderes.

Lo habitual es que quienes han hecho este programa se queden en la compañía por la inversión que ésta ya ha hecho en los jóvenes. De este programa han salido la mayor parte de los consejeros delegados de la compañía. «¿Qué pasará conmigo? No lo sé. Yo quiero quedarme en España».

 

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