«Sin los olmos vemos el Casco Antiguo»

La avenida Carolina Coronado sin olmos, desde donde ahora se ve el puente de Palmas. :: casimiro moreno/
La avenida Carolina Coronado sin olmos, desde donde ahora se ve el puente de Palmas. :: casimiro moreno

Los vecinos pacenses opinan sobre Carolina Coronado cuando se cumplen dos meses de la reforma

ROCÍO ROMERO

A partes iguales. A la mitad de los encuestados les gusta el nuevo aspecto de la avenida Carolina Coronado y la otra mitad percibe que no es la misma sin los olmos. HOY ha preguntado a seis personas que andaban por la avenida cuál es su valoración de la reforma que ha hecho el Ayuntamiento y que generó polémica el pasado verano. Dos meses después de que los olmos desaparecieran de la mediana, esto es lo que opinan los vecinos.

«Me parece perfecto cómo ha quedado. Tres de los árboles estaban enfermos, la visibilidad de la avenida que tenemos ahora no la había antes... Y lo que algunas personas dicen de que se pierde sombra... en realidad poca daban en el centro de la mediana. Me parece que la actuación es perfecta». Lo dice Fermín Iglesias, que es el más satisfecho de todos los preguntados por los cambios.

Fermín Iglesias sabía que los árboles estaban dañados porque en plena época de primavera tenían las ramas secas y algunas se caían. «Ahora hemos ganado la vista. En la entrada de la avenida había dos olmos que tapaban totalmente la avenida. Desde hace más de 40 años no se veía el Casco Antiguo y ahora hemos recuperado esa vista, hasta vemos el puente viejo y casi distinguimos la Puerta de Palmas», advierte.

No todos están tan contentos. Para Itziar Gutiérrez, la avenida de Carolina Coronado ha perdido parte de su identidad. «El resultado no es malo, pero llevo muchos años en el barrio y me gustaba más antes. Es el sentimiento de barrio, que yo había visto siempre esos árboles y no creo que ahora haya habido mejoría. Me gustaba más antes», valora.

Para Josefa Román, sin embargo, la arteria principal de San Fernando no está mejor ni peor que antes. «Me parece que está preciosa con los rosales, pero con los árboles también estaba muy bonita».

Aunque sí aprecia que ha ganado la perspectiva. «Ahora se ve toda la avenida, eso sí lo ha ganado». Ella cree que los árboles estaban muy deteriorados. «Los podían haber puesto nuevos, porque esos sí estaban viejos y deteriorados», añade esta vecina.

Enfermos y tubería

El Ayuntamiento argumentó dos motivos para retirarlos. Uno de ellos era precisamente que estaban enfermos. Tienen grafiosis. El otro motivo es que sus raíces podían dañar una tubería de abastecimiento de agua que pasa justo bajo la mediana de la avenida.

En su lugar, el Ayuntamiento ha colocado rosales que florecerán en primavera y césped artificial flanqueando los pasos de peatones. El concejal de Medio Ambiente, Antonio Ávila, argumenta que han elegido césped sintético para evitar que los pisotones lo estropeen.

Pero no a todo el mundo le gusta el resultado. Montse López no comparte la decisión. «No considero que matar a un árbol para poner cuatro rosales sea una opción normal. No es necesario quitar todos los árboles para poner rosales. Los olmos no hacían daño a nadie y daban sombra en algunas partes de la avenida», considera.

Otros vecinos están felices con el cambio. Uno es Javier González, que es alérgico a los árboles y la presencia de los seis olmos le venía fatal. Pero cree, eso sí, que sus vecinos los echarán de menos en verano por la sombra que aportaban.

Para Luis Durán, los olmos ensuciaban demasiado y no daban mucha sombra porque estaban ubicados en la mediana. Cree que el asunto sería más grave si el Ayuntamiento hubiera retirado los árboles de las aceras, donde hay bastantes. «Parece que la avenida se ve más limpia y con más claridad. Ahora vemos el puente viejo y casi la Puerta de Palmas. Ni me ha molestado, ni me ha dejado de molestar», zanja.