La noche de la Guardia Civil

DANIEL SERRANO COLLANTES

Un año más la Noche en Blanco ha sido un éxito. Desde hace unos años, marca el pistoletazo del curso en Badajoz y las familias, parejas y amigos se lanzan a la calle a pasear, a ver alguna actividad concreta, conocer un sitio nuevo o redescubrir algún otro.

Si el año pasado fue el Banco de España el que abrió sus puertas, este año -175 aniversario de la Guardia Civil- era la noche de la Benemérita. Desde antes de llegar, las luces de la bandera de España nos daban la bienvenida. Dentro, momentos agradables para el recuerdo como las motos Sanglas 400, o el coche de juguete de la Guardia Civil -de mi infancia-, de los que tenían un cable y pilas, pasando por una auténtica pieza de museo, una bicicleta de 1902, que era el vehículo que tenían en esa la época. Por supuesto no podía faltar la historia y cambios de algo tan emblemático para la Guardia Civil, como es el tricornio. Y como es el 175 aniversario, una breve proyección contextualizando a la España de entonces y su creación.

Los paneles que mostraban las diferentes especialidades dan una idea de la profesionalidad y adaptación a los tiempos, desde el Seprona hasta las actividades subacuáticas o los delitos informáticos.

Y por último un recuerdo a los guardias civiles asesinos en su lucha contra ETA. Imágenes duras, pero reales, de medio siglo de terror, con ataúdes blancos incluidos. Eso no era una película, aquello pasó en España. Hoy muchos de nuestros políticos lo quieren olvidar. Olvidar a los asesinados y sus familiares, mirar para otro lado cuando los asesinos son recibidos como héroes; o peor, aún pactar con su brazo político.

Con más motivo aún para decir bien alto que hacéis un servicio impagable a la ciudadanía española. Gracias por estar 175 años a nuestro lado.