Dos djs de música electrónica de la ciudad inician una gira por China

José Ángel Cortés y José Manuel Arnao, en un set de producción durante una sesión. :: HOy/
José Ángel Cortés y José Manuel Arnao, en un set de producción durante una sesión. :: HOy

José Manuel Arnao y José Ángel Cortés empezaron en El Mercantil y ahora estudian producción musical en Gerona

Antonio Gilgado
ANTONIO GILGADOBadajoz

José Ángel Cortés y José Manuel Arnao acaban de aterrizar en Shanghái.

Mucha música electrónica bajo el brazo. Por delante un mes de sesiones por discotecas chinas. «Es un lenguaje universal, como las ganas de pasárselo bien. Vamos a darlo todo». Primos casi de la misma edad -23 y 25 años- el mismo gusto musical les ha llevado a trabajar en dúo por salas y festivales.

Juntos han visto muchos vídeos estos días de fiestas en las salas chinas en las que les esperan y se han percatado de que no hay mucha diferencia con lo que ocurre en Europa.

«Hay mucha competencia y gente muy buena sacando propuestas, pero el público valora la originalidad»

El público, cuentan, se entrega cuando se crea una atmósfera desinhibida. Cortés pone como ejemplo el éxito de Martin Garrix o el malogrado Avicii por Asia. Defienden su género como un estilo global que atrapa a jóvenes de todos los continentes. «Cada uno tiene sus referencias, pero lo que triunfa aquí también lo puede hacer en China o en Australia».

Arnao y Cortés en cabina se convierten en Piterarnao and Don Peipe. Hace cinco años empezaron en casa con una pequeña mesa de mezcla y platos. Les gustaba tanto que saltaron a El Mercantil, Ginger, Capriche, Antigualla o Mombassa.

En poco tiempo empezaron a reclamarles para eventos musicales de la ciudad. Se encargan, por ejemplo, de poner la banda sonora a cada edición de Los Palomos. En sus bolos hay música muy distinta, animación, sonidos envolventes y sobre todo interactuar con el público.

Ahora aspiran a meter cabeza en festivales internacionales con creaciones propias. El verano pasado estuvieron en el Medusa y el Arena Sound. En las discotecas, explica, uno tiene que someterse a lo que escucha la gente, en los festivales trabajan a modo gourmet. Creaciones propias y originales. Y esa es su meta ahora. Producir piezas para mezclarlas en festivales.

Con muchas horas de vuelo por salas de Badajoz, el año pasado se apuntaron a un concurso que organiza una marca de ron y se ganaron una plaza para estudiar en la Escuela Eumes de Girona, una de las referencias nacionales en este género en España.

Ahora se pasan el día en los estudios de Eumes, aprovechan los consejos de los profesores y tratan de sacarle partido a los sintetizadores y los software informáticos. Han dejado a un lado sus estudios en Diseño Industrial y Ambientales para centrarse a fondo en la producción musical. «Hemos dado un salto cualitativo importante. Estamos disfrutando mucho, pero también trabajamos muy en serio porque queremos profesionalizarnos».

Un dj, aclara Cortés, pincha música de otro, pero un productor crea para que los demás te pongan en sus sesiones.

Melodías conocidas

A China llegan cargados de sesiones y mezclas. Se inspiran en temas y melodías que todos conocen para sacar nuevas remasterizaciones. El 'It's my life' de Bon Jovi, Mike Olfield, Queen, Michael Jackson, The Police o Paco de Lucía. «Hay mucho desconocimiento sobre esto. Puedes hacer cualquier sonido, pero hay que componer, mezclar, darle ritmo o ponerle percusión».

Como djs quieren buscar su propio estilo para que le reclamen programadores con la intención de sorprender en la saturada oferta de festivales. Pero pulir la personalidad propia, cuenta, no resulta tan sencillo. El auge de la música electrónica hace que lo que hoy se produce en Estados Unidos mañana se escuche en Europa. «Hay mucha competencia y gente muy buena sacando propuestas. El público valora la originalidad y en eso trabajamos nosotros. No queremos parecernos a nadie».

La gira por China que les ha montado una productora internacional la aprovecharán también para empaparse de los sonidos autóctonos que puedan incorporar a sus trabajos en un futuro. La electrónica permite agitar estilos diferentes, lo complicado es hacerlo con ritmo y secuencias que animen a la gente. Repiten sus intenciones. «Lo vamos a dar todo».