Modas necesarias

Modas necesarias
J. López-Lago
J. LÓPEZ-LAGO

He sabido de un deporte al que llaman 'plogging'. Va de correr por caminos con una bolsa que vas llenando con envoltorios y desperdicios que otros han tirado. La idea se puede adornar con una palabra en inglés y añadirle los beneficios de las sentadillas y la tonificación de brazos, pero básicamente consiste en recoger basura deprisa.

En Badajoz ha habido experiencias similares con batidas de voluntarios andando, casi siempre por las orillas del río, maquilladas con lemas sobre la naturaleza que cuidar entre todos. Los vecinos limpiaban, cierto, y de paso señalaban a los titulares de la zona por dejación de funciones.

Confieso que cada vez que sé de este tipo de iniciativas me lleno de dudas. Temo que mientras crece la conciencia social de los habitantes poco a poco se recorta la responsabilidad de las administraciones. Así surgieron hace años las organizaciones no gubernamentales, destinadas hoy de modo rutinario a atender aquellas necesidades en parcelas a las que no llegan instituciones oficiales. Ojo, si se desploma una oenegé miles de beneficiarios se quedan a la intemperie.

Ahora el último reto en la redes sociales se etiqueta como #trashtag. Consiste en fotografiar un lugar lleno de basura, limpiarlo y compartir las fotos del antes y el después. El contraste reconforta y da rabia la vez.

Los alrededores de Badajoz podrían ser sede olímpica de 'plogging' y sería posible que el 'trashtag' aguantara aquí como fenómeno viral varios años.

Podría haber surgido en el Cerro del Viento o Malos Caminos, pero la escasa literatura que hay sobre el 'plogging' habla de que nació en Suecia, a cuyos vecinos también les urgió ponerse a recoger basura porque alguien la tiraba y alguna institución no se hacía cargo.

Pensé que la guarrería era cosa solo de aquí y veo que sobra hasta en esos perfectos países nórdicos. Vuelven mis dudas. No sé si esto da rabia o reconforta. En cualquier caso, ideas así son buenas, mucho mejores que dejarse bigote durante un mes o tirarse un cubo de agua por encima.