La moda de comer junto al río llena de basura las orillas de algunas zonas del Guadiana

En El Pico, las Crispitas o el camino del azud también se encuentran escombros, neumáticos e incluso restos de uralita, entre otros vertidos

Bolsas de basura colgadas de un árbol junto al Molino de los Moscoso. :: /PAKOPÍ
Bolsas de basura colgadas de un árbol junto al Molino de los Moscoso. :: / PAKOPÍ
NATALIA REIGADAS

El camino de las Crispitas es uno de los enclaves más bonitos de Badajoz. Una franja de tierra que va río arriba con el Guadiana a ambos lados. Hay garzas, cigüeñas y un centenar de lugares para pasar un día en plena naturaleza. Lo mismo opinan los pacenses que optan por este espacio los fines de semana para descansar y comer. Los hay que llevan tortillas, empanadas, bocadillos o hamburguesas de una conocida empresa de comida rápida. Es fácil saberlo porque los restos de estas veladas se acumulan en la orilla del río.

La apertura del parque del Guadiana, el arreglo de los caminos del Pico y las pasarelas que se han instalado en distintos puntos (Las Crispitas o la Charca de los Pollos) han puesto de moda disfrutar del río. Esto ha ido acompañado de un aumento de las basuras en las márgenes del Guadiana y muchos de esos desechos acaban en el agua.

No es lo único que pone en peligro este ecosistema. Hay otro tipo de vertidos incluso más peligrosos. Al pasear cerca del río se pueden ver escombros, neumáticos e incluso electrodomésticos abandonados. Así lo asegura Juan Fernando Delgado, presidente de la asociación ciudadana Salvemos el Guadiana. Esta agrupación presentó hace unos días una denuncia ante el Seprona (Guardia Civil) por los vertidos que se producen en distintos puntos del río a su paso por Badajoz.

La denuncia alerta de vertidos sólidos urbanos, basuras, electrodomésticos y residuos altamente contaminantes en los márgenes de distintas zonas del Guadiana. La asociación también ha enviado copia de la denuncia a la Delegación del Gobierno en Extremadura, a la Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG), al Ayuntamiento de Badajoz y a la Junta de Extremadura.

Piden que se aumente la vigilancia en la zona para impedir este tipo de vertidos. «Y papel y lápiz», añade Juan Fernando Delgado refiriéndose a las multas. Este pacense propone que se sancione más para cortar de raíz estos comportamientos. «Cuatro denuncias y se correría la voz. La gente diría: me han multado por tirar la basura en el río o porque me han cogido con escombros, y los otros dejarían de hacerlo».

En el caso de las basuras procedentes de los que pasan el día en el río, el representante de Salvemos el Guadiana explica que el año pasado le pidieron a la Dirección General de Medio Ambiente de la Junta que ponga contenedores, para evitar estos comportamientos. Sin embargo, ante todo, cree que la clave es que los vecinos se conciencien y dejen la zona limpia.

«También hace falta una limpieza porque hay basuras que llevan meses allí, no son de ayer. Y con el aire se mueven por todas partes y acaban en el agua», se lamenta.

Basuras repartidas en el camino de las Crispitas. ::
Basuras repartidas en el camino de las Crispitas. :: / Pakopí

«Difícil de controlar»

Desde el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) confirman que han recibido varias denuncias de esta plataforma y de particulares por este tipo de denuncias. Aseguran que no hay vertidos de grandes cantidades en el Guadiana a su paso por Badajoz, aunque si casos de pequeñas cantidades que son difíciles de controlar, precisamente porque se trata de residuos de pequeño volumen. Es decir, no son camiones abandonando escombros, sino coches que dejan electrodomésticos, baldosas, urinarios, etc.

«No nos merecemos el río», dice con pena Alfonso Mariano, un pescador que suele estar en la Charca de los Pollos. «He visto gente con furgonetas descargando escombros con toda la tranquilidad, a dos metros del agua y sin ninguna vergüenza y gente que quema cables, que hace hogueras, que tira bolsas de basura entre la vegetación...», dice este pacense con pena.

Juan Fernando Delgado recuerda un caso que se encontraron recientemente. Un matrimonio descargaba muebles en la zona de la Huerta del Pico cuando los sorprendieron. «Nos enfadamos y les dijimos:¿pero qué mundo queremos dejarles a nuestros hijos. Luego les hablamos del punto limpio del Nevero (gratuito), les acompañamos hasta allí y nos reconocieron que habían hecho mal», detalla el representante de esta plataforma.

Una nevera con comida junto al río en Lobón. :: / HOY
Neveras y congeladores llenos de comida y muebles en el cauce en Lobón

La Guardia Civil recibió ayer una nueva denuncia por vertidos de electrodomésticos y muebles bajo el puente de los Suspiros

N.R.P.

Recientemente se hizo viral un vídeo de un hombre que tiraba una nevera por un terraplén. El gesto le hizo perder su empleo y tuvo que recuperar el electrodoméstico. En Lobón los infractores tuvieron más suerte. En el cauce del Guadiana a su paso por esta localidad hay neveras y congeladores, incluso con la comida pudriéndose dentro, muebles, escombros y todo tipo de basuras.

Miembros de la asociación ciudadana Salvemos el Guadiana se desplazaron ayer hasta la zona tras un aviso de un vecino, fotografiaron los restos y presentaron una denuncia ante la Guardia Civil.

Los vertidos se realizan bajo el llamado puente de los Suspiros, una pasarela de la carretera EX-328 que cruza el río junto a Lobón. El presidente de la asociación ciudadana Salvemos el Guadiana, Juan Fernando Delgado, asegura que la situación es insostenible. «Son residuos peligrosos, muy contaminantes, que están junto al río y además es un espacio destrozado. Huele fatal con toda la basura acumulada», asegura.

Delgado pide más vigilancia en esta zona y la implicación de las autoridades locales. Añade que los vertidos en esta zona no son recientes, que hace mucho que se repite en el mismo entorno sin que se busquen soluciones.