Badajoz aplaude a la UME

Los miembros de la UME se despidieron de la ciudad con un desfile por el centro entre apalusos de los pacenses./CASIMIRO MORENO
Los miembros de la UME se despidieron de la ciudad con un desfile por el centro entre apalusos de los pacenses. / CASIMIRO MORENO

La Antigua Capitanía General ha acogido a media mañana de este jueves el acto de arriado de bandera

Rocío Romero
ROCÍO ROMEROBadajoz

Hasta Greta Thunberg. El espíritu de la adolescente sueca que asombra a Europa por su lucha ante el medio ambiente estuvo este jueves en Badajoz para darle las gracias a la UME por la retirada del camalote.

Los alumnos del colegio Guadiana la rememoraron. Los escolares participaron en el homenaje a los militares que han retirado la planta del cauce del río a su paso por la ciudad y en el entorno de Alqueva. Los menores recurrieron a la activista para reflexionar: «Decís que queréis a vuestros hijos, pero les robáis el futuro».

Esa fue la parte más reivindicativa de un acto pensado para agradecer a los militares su trabajo. «Sin el río, los pacenses nos asfixiamos», dijo otro alumno del colegio Manuel Pacheco. «Siempre estaremos en deuda con la UME».

Los militares participaron en un desfile que partió de la plaza de España, enfiló JuanCarlos I y llegó a la plaza López de Ayala. Varios centenares de pacenses les acompañaron. En Capitanía tuvo lugar la devolución simbólica de los sectores del cauce donde han trabajado en la Confederación Hidrográfica del Guadiana.

Han sido 35 kilómetros donde se han empleado 2.500 efectivos en cinco meses. Han sacado 63.000 toneladas. Pero esta planta sigue a la vista en otras zonas del río. Los exámenes que han hecho del agua a la ciudad también advierten que la semilla permanece.

La comitiva de vehículos a su paso por la plaza de la Constitución.
La comitiva de vehículos a su paso por la plaza de la Constitución. / Pakopí

Aurelio Soto es el capitán de corbeta y jefe de comunicación externa de la unidad. Este explica que la germinación se hace a través de la planta y espera que, aunque la semilla aparezca en los análisis, la planta no aparezca. O tarde en hacerlo. Al retirarla se reduce su capacidad de extensión. La prueba de fuego será en verano. Las altas temperaturas favorecen su germinación.

De momento, la plaga ha desaparecido de la vista de los pacenses. No solo por una cuestión de estética y hasta de sentimentalismo, sino porque el tapiz que había formado amenazaba las infraestructuras de riego y desafiaba a la biodiversidad del Guadiana. El otro objetivo es que no llegara al embalse de Alqueva, que es una de las principales reservas de agua de la UE.

OperaciónExtremadura

Al mando de todos ha estado el jefe de la OperaciónExtremadura, el teniente coronel Juan Esteban Rodas, quien espera que su unidad «tarde bastante en volver porque será una buena señal». Aunque recordó que volverán a la ciudad como a cualquier otro lugar de España, cada vez que se les necesite y cumpliendo su lema, 'Para servir'.

La despedida fue emotiva también para los militares. Recordaron el apoyo que han recibido del Club de Piragüismo, y también a la cantidad de pacenses que se han acercado a saludarles mientras trabajaban en el río. Para ellos, explican, es una misión especial porque es la primera vez que han luchado contra el camalote.

Por eso quisieron tener un detalle y entregaron la bandera de España a los niños para que no olviden la importancia y cercanía de sus Fuerzas Armadas. La recogió Carmen Sánchez Hidalgo, alumna del colegio Santo Ángel que ganó el premio del concurso 'Escribe una carta a una militar'.

Los niños fueron los que pusieron la nota emotiva a la despedida de los militares que si bien por la mañana consistió en un desfile y el arriado de la bandera, así como la simbólica devolución de los mandos a la CHG, por la tarde se convirtió en un pasacalles de vehículos.

Salieron de Bótoa a las 17.30 horas, entraron a la ciudad por la carretera de Cáceres, tomaron el puente de la Universidad y se dirigieron hacia el centro por Santa Marina, la plaza de la Constitución, Fernando Calzadilla y la autopista en dirección a Madrid. Se marcharon tocando los claxon y entre aplausos.

Así acaba un capítulo de la historia del camalote en Badajoz. En un tiempo se verá si es el último. De momento los militares se llevan el cariño en su intento de acabar con la invasión. O en detenerla en la ciudad. Uno de los niños fue muy expresivo: «Ustedes sí que nos han ayudado a tirar del freno de emergencia a tiempo».

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