La marcha nórdica se pone de moda en Badajoz

La delegación de Mayores del Ayuntamiento organiza jornadas de este deporte. :: j. v. arnelas/
La delegación de Mayores del Ayuntamiento organiza jornadas de este deporte. :: j. v. arnelas

El parque del río se convierte en punto de entrenamiento de este deporte

Rocío Romero
ROCÍO ROMEROBadajoz

Primero descubrimos el salmón, después nos aficionamos a la novela negra, luego nos acostumbramos a los muebles de Ikea y ahora los más modernos practican la marcha nórdica. El norte de Europa exporta su cultura y este deporte se ha puesto de moda en Badajoz. El parque del río, aunque no tenga paisajes nevados, se ha convertido en su campo de entrenamiento.

En la Vuelta al Baluarte, a finales de enero, un grupo iba andando con dos bastones. A su ritmo. Sin prisa, pero sin pausa. Eran los miembros del grupo Nordic Walking Badajoz. Su instructora es Soledad Rodríguez, que ha puesto en marcha esta escuela. Abrió en octubre y ya ha dado clases de iniciación a medio centenar de personas. El grupo actual cuenta con 27 deportistas que se reúnen varios días a la semana por la mañana o por la tarde para realizar marchas.

En Badajoz este deporte era prácticamente desconocido hasta otoño, pero la afición crece porque tiene muchos beneficios y está indicado para personas de todas las edades. Es un ejercicio que no fatiga, pero que se considera completo. Además, permite el contacto con la naturaleza.

«Es fácil cogerle el tranquillo y no produce agujetas», dice Yolanda, de 40 años

Esta práctica nació para que los esquiadores de fondo entrenaran durante el verano. Consiste en andar con dos bastones que van sujetos a las manos. Eso implica ejercitar el tren superior, a lo que se suman las piernas y las caderas. Ese movimiento hace que aumente la velocidad. El esfuerzo se reparte entre los músculos y el deportista pueda hacer más kilómetros a la hora que en condiciones normales.

Yolanda Morillo había visto este deporte por Internet y cuando supo que había un grupo en Badajoz para practicarlo, no lo dudó. Lleva desde noviembre enganchada a los bastones. A sus 40 cumplidos llevaba años sin hacer deporte y eso la paraba para apuntarse a hacer otras cosas, como correr. Sin embargo, reconoce que ha sido fácil reengancharse porque en este deporte apenas se sienten agujetas. Al principio, eso sí, se le cansaban los brazos. La fatiga que produce depende de la velocidad, pero ya está acostumbrada. «Es fácil cogerle el tranquillo», dice.

El grupo Nordic Walking Badajoz:: J.V. ARNELAS
El grupo Nordic Walking Badajoz:: J.V. ARNELAS

Ella era una de las que iba con bastones en La Vuelta al Baluarte. Explica que se sumaron para difundir el deporte y porque aún no hay competiciones en la región. De hecho, el grupo está pensando en participar en otra carrera en marzo, aunque reconoce que no es fácil. Ellos necesitan espacio para mover los bastones y los corredores no están acostumbrados.

Yolanda Morillo está en el grupo de Soledad Rodríguez. Con ellas hay treintañeros, pero también personas mayores con problemas coronarios, sobrepeso u osteoporosis. Es un deporte moderado y, por eso, va ganando adeptos. El equipamiento es ligero. Lo único que se necesita son los bastones y calzado deportivo.

«No me canso porque puedo apoyarme en los bastones», explica María, de 66 años

De esto saben en la delegación municipal de Mayores. Ya han organizado cuatro marchas. La última fue el viernes. Más de 80 personas participaron y el resultado fue muy satisfactorio. El Ayuntamiento la organiza con Decathlon, que facilita el monitor.

María Navia tiene 66 años y acaba de descubrir este deporte. A ella le gusta moverse. Anda mucho, va a nadar cuando puede y está apuntada a gimnasia. «Esto de los bastones -que es como yo lo llamo- lo he visto interesante», dice. Entre sus planes está repetir la experiencia. Le gustó tratar con otras personas de su edad al aire libre y el deporte en sí. No se cansa, explica, porque puede apoyarse en los bastones.

Los mayores suelen animarse a las actividades del Ayuntamiento y estos, a su vez, intentan buscar actividades nuevas. Y si gustan, repiten. Por eso la concejala de Mayores, Rosario Gómez de la Peña, cree que habrá más jornadas, más días de marcha nórdica. La cultura escandinava ha llegado para quedarse. Badajoz ahora se mueve con dos bastones.