La Legión recupera sus saltos de agua

Los saltos de agua del parque de la Legión limpios tras el trabajo de los operarios. :: c. moreno/
Los saltos de agua del parque de la Legión limpios tras el trabajo de los operarios. :: c. moreno

Ha comenzado la obra de renovación de la fuente principal de este parque, que estaba averiada

Natalia Reigadas
NATALIA REIGADASBadajoz

Los llamados saltos de agua del Parque de la Legión volverán a saltar en breve. La cascada y el circuito a modo de arroyo con el que cuenta este parque lleva mucho tiempo averiado, pero ha comenzado la obra de renovación y ya se aprecian las mejoras.

La obra de recuperación de esta fuente, una de las más grandes y llamativas de Badajoz, costará 50.000 euros. Este presupuesto forma parte de una partida mayor, de 150.000, que se ha destinado a reparar fuentes dentro del Plan de Impulso de la Economía Local.

Los saltos de agua de La Legión se han llevado la mayor partida del presupuesto destinado a las fuentes. Con este dinero se hará un cambio completo en esta infraestructura, que estaba muy deteriorada. Solo cae un pequeño chorro, el agua está estancada y la zona llena de malas hierbas y basuras. Con esta obra se impermeabilizará, se instalará una nueva autobomba y un desagüe y, ante todo, se reparará con hormigón toda la cascada que estaba completamente invadida de vegetación.

Se trata de una inversión de 50.000 euros que servirá para instalar una nueva autobomba

Para alejar el menudeo de drogas hay previsto un juego de columpios que atraiga a las familias

La primera labor de los operarios que llevan a cabo la obra ha sido la limpieza de los depósitos. Tras varias jornadas ya se ve el fondo de la fuente. Se han extraído gran cantidad de bolsas con vegetación y basuras del fondo de la fuente. La suciedad que se acumulaba en este arroyo artificial ha sido muy criticada por los vecinos, especialmente tras descubrir, en los últimos meses, la presencia de una colonia de ratas que vivía en los conductos de la fuente, bajo el puente.

Los Jardines de Puerta Trinidad (llamado después Parque de la Legión) fueron inaugurados en 1949. Fueron diseñados por el artista Antonio Juez, que quiso crear un espacio muy cuidado con paseos, arboledas y, en especial, las fuentes. Tanto la central, con angelotes, como el circuito con cascadas, saltos de agua y fuentes que se está reparando en la actualidad.

Durante un tiempo, el Parque de la Legión fue muy popular. Era muy común pasear por este espacio y también por las cercanas laderas de la Alcazaba. Sin embargo, poco a poco, se fue abandonando y todos sus elementos se deterioraron. En los años 90 el Ayuntamiento de Badajoz realizó una fuerte inversión para renovar por completo este espacio, pero no duró mucho. La riada de 1997 asoló por completo la zona. Al día siguiente aparecieron una docena de vehículos flotando en lo que quedaba de La Legión.

Columpios y quiosco

Desde entonces, este espacio no ha remontado. Se ha convertido en un punto habitual de prostitución y venta y consumo de drogas. El Consistorio ha ido realizando mejoras, como la recuperación de la fuente central, y ahora de los saltos de agua, para revitalizar el parque.

«Es una gran noticia. Yo paso mucho por aquí y estoy deseando ver como queda el río. Nunca lo he visto funcionar ni estar limpio», dice Marta Cáceres, una joven de San Roque que suele pasar por La Legión camino al centro. La renovación del circuito de agua se ve con buenos ojos entre los usuarios del parque, pero los vecinos del Casco Antiguo reivindican que se instalen columpios y un quiosco para recuperar definitivamente la zona. Creen que estos servicios lograrían alejar el menudeo de drogas y otras conductas incívicas.

Hace un año, el pleno del Ayuntamiento aprobó instalar unos columpios y un quiosco, pero aún no se ha concretado cuando será. El alcalde, Francisco Fragoso, indicó que la inversión se incluiría dentro de los fondos europeos Edusi para recuperar áreas deterioradas en la ciudad.

Otra cuenta pendiente en esta zona verde es La Nacencia. En 1966 se inauguró en La Legión un bajorrelieve en bronce del artista Laiz Campos. Representaba el poema de Luis Chamizo. Años después fue robado y nunca se recuperó. En 2017 un vecino del Casco Antigu decidió hacer por su cuenta una réplica con azulejos a modo de protesta para que se recrease el original. En principio el Ayuntamiento amenazó con retirar la nueva obra, pero finalmente decidió conservarla hasta que se realice una réplica más exacta de la original. Este también es una de las reivindicaciones de los vecinos de la zona.