Una lavadora por orden judicial

El equipo de guías caninos tiene sus instalaciones en la frontera de Caya. :: hoy/
El equipo de guías caninos tiene sus instalaciones en la frontera de Caya. :: hoy

El sindicato UFP había solicitado esta medida para garantizar la salud de los agentes y ahora les da la razón el Juzgado de lo Social Un juzgado obliga a la Jefatura de Policía a lavar la ropa de los guías caninos

Evaristo Fdez. de Vega
EVARISTO FDEZ. DE VEGABadajoz

El Juzgado de lo Social número 2 de Badajoz ha ordenado a la Jefatura Superior de Policía de Extremadura que instale una lavadora o contrate un servicio externo de lavandería para garantizar el correcto lavado de la ropa que utilizan los agentes de la Unidad de Guías Caninos de Badajoz.

De ese modo da la razón al sindicato Unión Federal de Policía (UFP), que recurrió a la justicia después de comprobar que se les negaba el derecho a disponer de un sistema que evitara a los policías tener que lavar en sus domicilios la ropa que utilizan en su trabajo diario.

En la reclamación que entró en el juzgado se explicaba que los componentes de la Unidad de Guías Caninos de Badajoz trabajan con perros que pueden tener «agentes biológicos» nocivos para la salud.

Para justificarlo, explicaban que estos policías se encargan de su «cuidado y acicalamiento», por lo que tienen que cepillar animales que pasan la mayor parte del día en las instalaciones que esta unidad tiene en las proximidades de comisaría hispano-portuguesa de la frontera de Caya.

En la actualidad, una empresa se encarga dos veces al día de la limpieza de las celdas en las que permanecen los perros, pero desde el sindicato se indicaba que cuando los guías caninos llegaban por la mañana en los cheniles había restos de orines y excrementos con los que debían entrar en contacto porque el espacio que los rodea no está acondicionado de forma adecuada.

Igualmente alertaban de que en las prácticas y simulaciones se desplazan a basureros, escombreras, casas en ruinas y coches abandonados para realizar prácticas en lugares similares a los reales. «En estas actividades acompañan a los perros para facilitar su labor, debiendo entrar en domicilios insalubres e inspeccionar los cuartos de baños abriendo los distintos elementos que lo integran para que los perros puedan realizar su labor de búsqueda».

Añadía UFP que los perros también realizan sus funciones en los bajos de los edificios, en los forjados y en las zonas de desagüe de las casas, entrando en contacto directo con la suciedad que se acumula en estas zonas. «Los agentes dirigen y acompañan la actuación de los animales y una vez realizada su función han de limpiarlos».

Por esta razón, pedían a la Jefatura Superior de Policía de Extremadura que equipara las instalaciones en las que trabaja la unidad con una lavadora o que contratase un servicio de lavandería externa. Pero la Jefatura se opuso a esa demanda tras considerar que los guías caninos de Badajoz no están expuestos a «agentes biológicos».

Entendía la Jefatura que el mero contacto con los perros de esa unidad no implica riesgos porque no están destinados a la búsqueda de cadáveres ni de restos biológicos.

Monos desechables

Consideraba por tanto que era suficiente con facilitarles monos desechables para que los utilizaran cuando fuese necesario y que se adoptasen las medidas necesarias para limpiar su ropa en un servicio de lavandería si por la premura de la intervención no podían hacer uso de esos monos. Igualmente les comunicó en noviembre pasado que la Jefatura estaba haciendo gestiones para dotar a los funcionarios de una segunda taquilla para separar la ropa de calle de la de trabajo.

Pero el sindicato entendió que esas soluciones no eran suficientes, puesto que en ocasiones los policías tienen que trabajar vestidos de paisano para no alertar de su presencia a los delincuentes. Igualmente insistían en que el riesgo de contacto con agentes biológicos existía a diario y no en situaciones puntuales.

Finalmente, la solución a este desencuentro ha llegado del Juzgado de lo Social número 2 de Badajoz, que obliga a la Jefatura a instalar una lavadora o a contratar un servicio de lavandería externo que se haga cargo de la ropa.

La magistrada concluye que la ropa de trabajo de los guías caninos sí puede tener «agentes biológicos que originen «infección, alergia o toxicidad» dado que tienen que limpiar y cepillar a los perros después de trabajar en lugares insalubres. Por este motivo, considera insuficiente que se les faciliten monos desechables y que se les lave la ropa de forma «puntual» y ordena instalar una lavadora o dotar a la unidad de un servicio externo de lavandería.

La sentencia no es firme y contra ella cabe interponer un recurso de suplicación ante la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Extremadura.

 

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