Una ley de la Junta obliga a un circo a donar una pitón

Gonzalo Albarrán, con la serpiente reticulada de cinco metros enganchada. :: J.V. ARNELAS/
Gonzalo Albarrán, con la serpiente reticulada de cinco metros enganchada. :: J.V. ARNELAS

«Espero que hayan pensado en un plan B, ¿qué hacen ahora los circos con los animales?», se preguntan en el centro que acoge a la serpiente

Rocío Romero
ROCÍO ROMEROBadajoz

Hoy hace una semana que la Asamblea aprobó la nueva Ley de Espectáculos Públicos y, aunque aún no está en vigor porque no se ha publicado, ya está surtiendo efectos. Entre otras cosas, esta norma prohíbe la instalación de circos con animales en cautividad, los exhiban o no.

Por este motivo, los propietarios del circo Indian han donado una serpiente de cinco metros, 40 kilos de peso y 15 años. No es venenosa. La pitón reticulada (Malayopython reticulatus) salió de su casa en Valdebótoa el martes para trasladarse a su nuevo domicilio, un chalé a las afueras de Badajoz que los dueños de Mucho Bicho tienen acondicionado para atender a este tipo de animales. Ellos sí pueden mantenerlo porque están constituidos como núcleo zoológico y no van a exhibirlo, según explica su responsable, el biólogo Gonzalo Albarrán.

En el primer estudio que le han hecho, advierten que está en buen estado. Pero aún así la tendrán 40 días en observación.

En primer lugar le darán baños de agua tibia para que regenere la piel porque en algunas zonas tiene retenciones de muda y para ayudar a que se desestrese por el cambio de hábitos.

Bertilde Forbela, la propietaria del circo, explica a HOY que esta pitón era una más en su casa. Ella tiene su terrario, su espacio, pero también convive con ella y su familia. «Ha dormido la siesta muchas veces con mis hijos», explica. Con ellos ha pasado diez años. En las horas de circo, la exhibían, pero no permitían fotos con ella para evitar que pasara de mano en mano.

En su nuevo destino, sin embargo, está en un terrario de madera amplio con la temperatura y la humedad medida. Le tendrán que enseñar, también, a comer animales congelados. Generalmente, conejos o gallinas enteras. Este tipo de serpientes, explica, comen dos o tres veces al mes. Así que tienen tiempo aún de tranquilizarla ante el cambio.

Cleo, que es el nombre que le dieron en su anterior casa, no estará sola. En ese mismo chalé, los promotores de Mucho Bicho tienen una iguana de 1,5 metros y cinco kilos de peso que les entregaron el otro día, entre otros ejemplares como un camaleón.

Su idea es no incorporarla a las actividades que organizan porque necesitan de dos personas para manejarla y hay que saber tratarla. Se engancha a la pierna para no caerse y así puede inmovilizarla. Puede dar algún susto aunque no sea peligrosa. Su cabeza es del tamaño de una mano de adulto y sisea.

Retiro

El objetivo de Gonzalo Albarrán y Lola Homar, su compañera, es conocer bien a la pitón y darle un retiro en las instalaciones. Ellos organizan actividades con menores, acuden a colegios y aplican la zooterapia con reptiles a niños con discapacidad y autismo. Por lo que defiende que cumplen una función educativa alejada del exhibicionismo que se realiza en los circos con estos animales.

Esta pitón es el primer animal que les donan debido a la nueva Ley de Espectáculos Públicos, pero Gonzalo Albarrán explica que los propietarios de los circos no tienen opciones para deshacerse de los ejemplares. De hecho, cree que la ley debería haber regulado también este aspecto o, al menos, que la Administración debía haber pensado en ello. «Espero que sepan ver más allá y hayan pensado en un plan B, ¿qué hacen ahora los circos con los animales?», se pregunta. Confía en que no se den las situaciones de México o Argentina, donde una legislación similar ha llevado a muchos circos a matar a sus animales.

En Extremadura, añade, no hay demasiados lugares preparados para ellos y los zoos que existen en localidades cercanas están saturados. «Nosotros adoptamos esta serpiente porque no hay quien la acoja y lo hacemos de forma altruista porque ni la vendemos ni la regalamos».

Bertilde Forbela explica que antes de que esta ley fuese aprobada hace una semana, ya habían tenido problemas en algunas localidades de Extremadura cuyos ayuntamientos impiden los circos con animales. Incluso si no los exhiben. Ella cree que antes de tomar medidas de este tipo, las autoridades debían interesarse por el estado de los ejemplares. Porque, advierte, el maltrato puede estar en otros sitios. Señala, también, que esta medida acabará con el empleo de los trabajadores mayores, que cuando pierden forma física se dedican a la exhibición de animales.

Cleo no ha sido el único animal del que se han despedido llorando en su casa. También le han dicho adiós a una puercoespín africano y a dos caballos que han terminado en manos de dos veterinarios. Se quedan con un perro, una gallina y un conejo en Valdebótoa, donde residen hasta que empiece el tiempo de tournée esta primavera. «No concebimos vivir sin animales», dice.

Artículo 6

Quedan prohibidos los siguientes espectáculos públicos y actividades recreativas:

a) Los que se celebren sin haberse sometido a los medios de intervención de la Administración competente o alterando las condiciones y requisitos establecidos para su organización y desarrollo.

b) Los que inciten o fomenten la violencia, el racismo, la xenofobia, el sexismo o a cualquier tipo de discriminación, así como aquellos que atenten contra la dignidad humana o fomenten graves desórdenes públicos.

c) Las atracciones feriales giratorias con animales vivos atados y otras similares.

d) La instalación de circos que cuenten con animales salvajes en cautividad, con independencia de su exhibición o no en los espectáculos que organicen. Se entiende por animales salvajes en cautividad aquellos que sin estar domesticados dependen del hombre para su subsistencia por encontrarse bajo su custodia.

e) Los que utilicen animales vulnerando la legislación específica de protección de los mismos.

f) Los que se celebren en inmuebles integrantes del patrimonio cultural o en espacios naturales protegidos o de especial valor medioambiental de Extremadura, cualquiera que sea su titularidad, contraviniendo su régimen de protección o cuando no se garantice su indemnidad.