Un golpe de calor obliga a podar los siete árboles plantados en Santa Marta

Los nuevos plátanos de sombra se han quedado en el tronco, tras la poda. :: JOSÉ VICENTE ARNELAS/
Los nuevos plátanos de sombra se han quedado en el tronco, tras la poda. :: JOSÉ VICENTE ARNELAS

La remodelada plaza del Pirulo se reabrirá a mediados de julio y sin sombra

Miriam F. Rua
MIRIAM F. RUA

La plaza de Santa Marta (el Pirulo), en plenas obras, se ha quedado sin los siete árboles plantados hace algo más de un mes. Un golpe de calor ha dañado a los plátanos de sombra, lo que ha obligado a podarlos y dejarlos literalmente en el tronco.

«Los árboles han sufrido con las obras y con los cambios bruscos del tiempo. Han tenido un golpe de calor y por eso se recomendó que se podaran para que pudieran brotar de nuevo», comenta la arquitecta municipal Begoña Galeano que reconoce que la fecha en la que se plantaron «estaba en el límite y aunque no parecía que fueran a tener problemas, la primavera no ha acompañado».

Los plátanos de sombra son los que se han colocado en la plataforma alta del parque, en torno a la zona donde se van a instalar los juegos infantiles y el quiosco de bebidas. Su plantación fue uno de los primeros trabajos que se ejecutaron en la céntrica plaza de Santa Marina, precisamente para aplacar las críticas por la tala de los eucaliptos centenarios, una de las cuestiones que más ha entorpecido la reforma.

La consecuencia directa de la poda será que el parque reabrirá en pleno verano y lo hará sin sombra. Junto a los plátanos podados se han colocado una veintena de árboles de menor porte en el perímetro de la plataforma alta de la plaza. La arquitecta municipal no ha podido concretar de qué especie son pero, en cualquier caso, no tienen porte suficiente aún para dar sombra.

Así, el único espacio sombrío del que disfrutarán los vecinos será en el extremo de la plaza hacia Nicolás López Velasco, donde ayer se estaba instalando la nueva cubierta de la pérgola.

«Un chasco»

La plataforma Salvar Parque Ascensión, que ha sido quien peleó por el mantenimiento de los eucaliptos, valora la poda de los nuevos árboles como un «chasco», recordando que «se plantaron tarde» y sin asegurarse «de si tenían raíces suficientes y proporcionadas a la copa».

Para este colectivo, «se plantaron cepellones más bien pequeños, aparentemente insuficientes para contener las raíces necesarias para la hermosa copa que tenían los árboles. Muy probablemente por eso han muerto o están moribundos, no han tenido tiempo ni condiciones para soportar el trasplante, ni los cuidados que quizás hubieran podido hacer algo por ellos».

Al margen de la suerte que han corrido los nuevos árboles, las obras de renovación del Pirulo continúan, si bien como reconoce Galeano, «con cierta ralentización hasta que la empresa adjudicataria ha cerrado los acuerdos de suministro de las farolas, los juegos infantiles, los bancos o el quiosco».

De acuerdo con el plazo de ejecución inicial de las obras (cuatro meses), la nueva plaza tendría que estar ya lista. Sin embargo, la paralización de casi un mes por el recurso presentado por Salvar Parque Ascensión ante Medio Ambiente para que declararan a los eucaliptos como árboles singulares y evitar su tala, llevó a la empresa adjudicataria a pedir una ampliación de un mes y medio para concluir la reforma.

Por tanto, confirma la arquitecta municipal, se espera que el Pirulo pueda reabrirse a mediados de julio.

Hasta el momento, se han hecho las infraestructuras para el nuevo alumbrado, la acometida de agua y el sistema de funcionamiento de la fuente (a la que se le va a colocar una malla metálica perforada para evitar caídas al fondo del estanque). Se ha impermeabilizado también la cubierta de los locales que están debajo para eliminar las humedades provocadas por las filtraciones, se ha reforzado la estructura de la pérgola y se está colocando el entoldado.

El solado de la plataforma de la plaza está casi rematado, a falta de que se coloque el suelo de caucho en la amplia zona que se ha reservado para los juegos infantiles que, según los cálculos del Ayuntamiento, podrían empezar a colocarse la próxima semana, junto con el resto del mobiliario nuevo.