Establecimientos personalizados

ALBERTO GONZÁLEZ

Como ocurría con las calles, en el pasado el nombre de los establecimientos solía ser propio, no intercambiable, al expresar directamente alguna de sus señas de identidad, alusiva a su titular, localización, especialidad u otros aspectos.

Muchos, sobre todo de bodegas y tabernas, eran simplemente el nombre o apodo de su dueño: Lengua Gorda, Mandanga, Veneno, la Guarrita, el Cacharrero, la Manca, Manolo, el Panadero, el Portugués, el Vasco, Pardo, los Navegantes, Falcato, Tabares, Cacenebo, Micha, Cardenas, el Nene, Lobo, Galán, Pichi, Alcalde, Dos Victorias, los Hermanitos, Doncel, Fígaro, Los Gabrieles, Pedro Arroyo, señor Ramón, la Írula, o Don José.

Por su situación se identificaban Cuatro Caminos, El Rincón, La Esquina, Palmas, Guadiana, el Tres (San Gabriel) Once (en Meléndez Valdés, que nada tenía que ver con la organización ONCE) 13 (Mesones) 14 (Zurbarán) y 101 (Santo Domingo). O el Caya, que no estaba en Caya, sino en la calle Melchor de Évora. Y por otros aspectos el X, Ideal, Faro, Farol, Cabeza del Toro, Sótano, Túnel, Pasaje, Castúos (calle Guardia Civil, luego Mesón de los Castúos en el callejón de San Pedro Alcántara) Tres Copas, La Vinícola, La Viña, Los Caracoles, Los Conos, Las Cancelas, Balconcillos, Las Cadenas o Chipén. Y La Corchuela, que abierto en el siglo XIX es el más antiguo de los que continúan en servicio

Algunos adoptaban nombres foráneos relacionados con el dueño: Madrid, Sevilla, Córdoba, Lisboa, o La Mezquita. Más sofisticados y de categoría superior eran Gambrinus, Mundial, Golf, Gallo, Mercantil ('Chinos') La Marina, Veracruz, o, más modernos, Colón Mervic y Saymu. El Laurel de Baco, Gato Negro, Katiuska o Maypú eran cafés cantantes o salas de fiesta muy afamados por los años treinta del siglo XX.

De ramos varios nominados por otros detalles estaban El Cochinito Gordo, tienda del Burro, Caballo, Macetilla, Lejía, o el Soga. Algunos aludían al origen del titular o buscaban el exotismo, como el Salmantino, Charro, Zamorano, Italiana, Valencianos, Onuba, Parisién, papelería y tintorería Madrileña, Pañerías Bejaranas, luego Reunidas, Granadina, Bota de Oro, Tijeras de Oro, Cubana, Antillas, Tres Campanas, Giralda, David, Metro o Barato; pastelerías Argentina y Lusitana; fruterías Los Aragoneses, Granja Aragón, La Inesperada y Brasil; ferreterías la Lima, Martillo, Alicate y Candado; o bazares La Luz y 0,95, luego Campano éste, remoto antecedente de los actuales chinos de precio único. O los míticos El Globo y Casa Espada.

Hoy, frente a los personalizados antiguos, los establecimientos y negocios ostentan nombres impersonales: Decathlon, Leroy Merlin, Ikea o LIDL. O El Corte Inglés; aunque este sí es familiar.