Escolares del Gurugú, las 800 y El Progreso en Badajoz plantarán árboles en la antigua escombrera

Así están ahora los terrenos del antiguo vertedero de las Cuestas de Orinaza. :: hoy/
Así están ahora los terrenos del antiguo vertedero de las Cuestas de Orinaza. :: hoy

Será a través de la iniciativa Plantabosques y servirá para contribuir a reconvertir la finca en una zona verde

Miriam F. Rua
MIRIAM F. RUA

Los escolares y jóvenes de los barrios al norte de la vía del tren (El Gurugú, las 800 y El Progreso) plantarán árboles en la antigua escombrera de las Cuestas de Orinaza. Contribuirán así a reconvertir estos terrenos en una gran zona verde.

La Junta de Extremadura, a través de la Dirección General de Medioambiente, y Adenex, junto con las asociaciones de vecinos y la plataforma Avanzamos (que aglutina a los distintos colectivos que trabajan en estos tres barrios), acordaron ayer llevar el programa 'Plantabosques' hasta el viejo vertedero de la carretera de Campomayor.

Esta iniciativa ya tiene fecha. Será el próximo 27 de febrero y la previsión inicial es que se planten al menos 250 árboles de especies autóctonas como encinas o alcornoques.

En esta primera reforestación han querido invitar a los niños y jóvenes de los barrios con la idea de que contribuyan no solo a cambiar la imagen de esta finca de casi 120 hectáreas, sino que se comprometan con su conservación posterior.

«Implicando a los más jóvenes del barrio lo que queremos es que no solo sea una jornada de concienciación medioambiental, sino también de sensibilización para que respeten y garanticen la continuidad de los árboles que ellos mismos van a plantar», explica Julio Rodríguez, vocal de medio ambiente de la plataforma Avanzamos.

A la jornada se ha invitado a los escolares de los colegios Fátima, Santa Engracia y Nuestra Señora de la Asunción, a los institutos de San José y la Asunción, al grupo de scout y a los jóvenes del proyecto Motiva.

Esta será la primera acción para transformar el viejo vertedero en el pulmón verde de los barrios al norte de la vía del tren, como llevan pidiendo muchos años los vecinos.

En 2017, la Junta de Extremadura puso en marcha la primera fase para la recuperación medioambiental de estos terrenos. Lo primero que hizo fue limpiar de escombros y retirar los materiales más contaminantes del terreno y después selló el vertedero.

Ilegales

Además, durante estos trabajos se hizo una barrera de árboles alrededor de la finca para hacer una pantalla vegetal que impidiera el acceso de los vehículos a estos terrenos y evitar así que volvieran a producirse vertidos ilegales. En esta primera fase se invirtieron 673.000 euros, pero el proyecto completo asciende a cuatro millones de euros y comprende la reforestación completa de la finca.

La solución, de momento, ha funcionado. No obstante, se siguen arrojando vertidos de forma puntual en los caminos exteriores, reconoce Rodríguez.