El diseño de la plaza de San Andrés de Badajoz gusta a los residentes de la zona

Trabajadores cortando y colocando losetas en las nuevas aceras de la plaza de San Andrés. :: C. MORENO/
Trabajadores cortando y colocando losetas en las nuevas aceras de la plaza de San Andrés. :: C. MORENO

La actuación en marcha ampliará el espacio para los peatones y no se permitirá el aparcamiento

THAMIRIS MITTERBADAJOZ.

«Yo creo que es bueno que las zonas del centro estén liberadas de tráfico. Aunque a los residentes les perjudique por el tema de aparcamiento», dice José González, residente en la zona, sobre las obras que convertirán la plaza de Cervantes, más conocida como San Andrés, en plataforma única.

Las obras empezaron en el Casco Antiguo en noviembre y en principio iban a durar cuatro meses. Sin embargo, en el caso concreto de esta plaza los trabajos no comenzaron hasta mayo. A falta de acabarlos, ya se ha eliminado el desnivel entre acera y calzada en López Prudencio y San Blas, y en el tramo de la calle Arco Agüero que une ambas calles.

De momento, no parece que las obras marchen con demasiada prisa. En los últimos días media docena de trabajadores se encontraban colocando losetas de granito para igualar el nivel del suelo.

OPINIONESAngélica Píriz «La verdad es que la obra molesta bastante, pero tendrá beneficio» José González «Creo que es bueno que las zonas del centro estén liberadas de tráfico»

Gracias a esta iniciativa se ampliará el espacio para los peatones y se eliminarán las plazas de aparcamiento, dejando únicamente un espacio reservado para las personas con movilidad reducida y la carga y descarga. Los vehículos podrán seguir circulando por la plaza, pero los peatones tendrán prioridad, como sucede en todas las zonas de plataforma única.

La mayoría de los vecinos consultados por HOY considera que la remodelación de la plaza beneficiará tanto a los residentes como a los comerciantes de la zona. Angélica Píriz, hostelera, afirma que ahora mismo la obra «molesta bastante», pero confía en que a la larga la reforma favorecerá el negocio. «Será bastante más cómodo», dice Jesús Poves, que también se ha mostrado positivo ante los cambios realizados en la plaza. Sin embargo, considera imprescindible que la restauración del empedrado portugués se haga correctamente.

No obstante, Mercedes Lozano, que trabaja en la zona, se muestra descontenta con la remodelación y afirma que si antes no había aparcamiento, tras la reforma será aún peor. Señala que en muchas ocasiones sus clientes tienen que aparcar en la plaza de toros, porque por la zona no hay sitio.

El empedrado portugués de San Andrés tiene 131 años y es el más extenso que se conserva en Badajoz. La 'calçada' se ha convertido en un símbolo de la huella cultural del país vecino en la ciudad. Además ha entrado en la lista del patrimonio histórico cultural de Extremadura.

El pavimento en cuestión está hecho con piedras calizas que forman figuras geométricas mediante filas alternas de piezas blancas y negras. Las piezas se han colocado una a una de forma artesanal con martillo y sin cemento. Las obras, que se interrumpieron antes de Semana Santa y que tendrían que retomarse inmediatamente después del festivo, no volvieron hasta mayo. Asimismo, desde el Ayuntamiento se indicó que la plaza se cortaría por tramos, pero actualmente todos los accesos a la misma están cerrados.

El cambio más destacable es el aumento del tamaño de las aceras, que se han duplicado, dejando así un espacio de metro y medio para que los coches circulen por la zona, sin posibilidad de aparcar.