La UEx diseña una mano para Tanco

Un ingeniero desarrolla una prótesis para el ciclista pacense como trabajo de máster

El ingeniero Rubén Leandro junto al ciclista Rubén Tanco. :: PAKOPÍ
Miriam F. Rua
MIRIAM F. RUA

«A mí la mano me lo ha dado todo, no me importa haber nacido así». Ese así al que se refiere el ciclista pacense Rubén Tanco es sin dedos en la mano izquierda. Ciertamente, su constancia ha suplido su discapacidad, logrando competir al más alto nivel tanto en ciclismo adaptado como absoluto.

Y, aunque dice que encima de la bicicleta se le olvida y compite de igual a igual, el sobresfuerzo que tiene que hacer solo lo sabe él. «Solo puedo agarrar la bici con la mano derecha, la izquierda me sirve de apoyo y cuando hago una subida tengo una pérdida de vatios muy importante que el que está compitiendo conmigo no lo sabe».

Esto podría cambiar con el invento de Rubén Leandro, un ingeniero mecánico de Plasencia formado en la Escuela de Ingenieros de la UEx, quien ha desarrollado como trabajo de fin de máster una prótesis adaptada a lo que necesita Tanco para mejorar su rendimiento encima de la bicicleta.

Podría haber elegido diseñar el pomo de una puerta, porque lo único que tenía claro era que quería dedicar su trabajo al modelado en 3D, pero Apamex se cruzó en su camino y le habló de Rubén Tanco. «La primera vez que oí su nombre, busqué en Internet, encontré mucha información sobre él y me gustó la idea de desarrollar una prótesis adaptada a las necesidades del paraciclismo y más específicamente de Tanco».

Está fabricada con una impresora 3D y le permite agarrar el manillar para mejorar su rendimiento encima de la bicicleta

Hasta ese momento, el ciclista de 28 años no se había planteado usar prótesis. «Tanto yo como mi familia nos hemos tomado mi discapacidad con mucha naturalidad, de hecho la mano la quiero para competir, para mi día a día no me hace falta».

Lo más parecido que ha probado es la maneta que el propio Tanco acopló a su bici para encajar su mano izquierda cuando competía en BMX, la disciplina con la que se enamoró del deporte.

Ahora acaban de dar con un primer prototipo que sería un empujón a su rendimiento deportivo. Leandro comenzó a trabajar en él en febrero, junto con sus tutores del departamento de Expresión Gráfica de la Escuela de Ingenieros de Badajoz. «Primero hice un bocetaje en papel para ver qué tipo de unión entre su mano y la bicicleta necesitaba. A partir de ahí desarrollamos un primer modelo que imprimimos en 3D y luego fuimos corrigiendo cosas según nos indicaba Tanco hasta dar con un primer prototipo que cumple los objetivos que nos marcamos».

Esos objetivos básicamente son eliminar el hándicap de Tanco sobre la bicicleta, mejorando su potencia. Para ello, lo primero que hicieron fue igualarle la longitud de los dos brazos. La diferencia de trece centímetros entre el derecho y el izquierdo le acarrea enormes problemas de espaldas.

Lo siguiente fue idear un sistema de enganche fijo entre la prótesis que se acopla a su mano y unas piezas que se fijan al manillar, que le permite tirar de la bici y que, a la vez, le posibilita liberarse fácilmente en caso de caída.

«Esto lo hemos conseguido, pero hemos tenido que darle muchas vueltas. Han sido horas y horas de diseño y rediseño y de sacar muchos modelos de prótesis hasta que hemos dado con un primer prototipo para que en el futuro alguien pueda concluir el trabajo y ayudar a Rubén». A Leandro le gustaría ser quien le entregara la mano definitiva a Tanco, pero se va a Madrid a trabajar y esta tarea quedará para que la desarrolle otro alumno del departamento.

Mejoras

«Hay que hacerle mejoras como alargar la zona del antebrazo, hacerlo cerrado y mejorar el apoyo de su muñón sobre la base de la prótesis para que, en un futuro, pueda usarlo en sus entrenamientos y competiciones», reconoce el ingeniero.

Le han igualado la longitud de los dos brazos e ideado una sujeción para tirar en las subidas

«En la bici te mueves tanto y a velocidades tan grandes que tienes que tener un manejo total, como si tuviera una mano de verdad, eso es lo que tenemos que conseguir», esclarece Tanco.

Para Leandro este trabajo ha superado el plano académico. «Estamos contribuyendo a darle visibilidad al deporte adaptado y ofreciendo una prueba de cómo podemos hacerle su trabajo más fácil a estos deportistas».

El ciclista pacense confía en dar con la prótesis que la garantice la seguridad y la potencia que necesita. «Es verdad que ya estoy arriba a nivel deportivo porque echo muchas horas de entrenamiento, pero este pequeño invento es muy importante, nadie sabe cuánto». La idea de dar con la prótesis definitiva hace que Tanco sueñe más lejos, con participar en unos juegos paraolímpicos.

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