Ocupan un bloque de pisos de la Guardia Civil en Badajoz y tratan de entrar en otro

Las familias okupas de la calle Eduardo Naranjo, a las puertas del edificio. / J. V. Arnelas

Campamento Dignidad justifica la acción porque la Junta no ha dado respuesta a varias familias en situación de extrema necesidad

Evaristo Fdez. de Vega
EVARISTO FDEZ. DE VEGABadajoz

Un bloque de viviendas del Estado que hasta fechas recientes ha venido siendo utilizado por familias de la Guardia Civil ha sido ocupado durante los últimos días por diez familias, una acción que otro grupo de personas trató de repetir sin éxito ayer por la tarde en otro portal del mismo edificio.

Las familias que lograron acceder a ese bloque de la calle Eduardo Naranjo, en la barriada de Suerte de Saavedra, dijeron ayer que habían sido animados a entrar en esos piso por el Campamento Dignidad.

Isabel Rodríguez, portavoz de este colectivo, justificó la acción por la dificultad que tienen esas personas «en situación de extrema necesidad» para acceder legalmente a las viviendas sociales que posee la Junta de Extremadura. Habló de «seis u ocho familias monoparentales, madres con hijos menores, en riesgo de exclusión social o de desahucio».

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Como ejemplo, se refirió a una mujer con varios hijos que fue desahuciada de una vivienda de alquiler la pasada semana porque carecía de medios y de ayudas para afrontar el pago. «La madre ha sido acogida en el Centro Hermano y las hijas, en la casa de una familia amiga, por lo que se juntaban 14 personas entre adultos y niños».

«La situación era de emergencia. Nosotros hemos intentado seguir el protocolo yendo a la Junta para que nos reciban, incluso se lo contamos a Guillermo Fernández Vara y nos concentramos delante de la Asamblea. La semana pasada nos recibió en Mérida la directora de Arquitectura y Vivienda de la Junta de Extremadura. Hay constancia de la situación de estas familias, algunas de ellas víctimas de violencia de género, pero no se ha dado respuesta y estas personas estaban en la calle mientras aquí había 90 viviendas vacías: el siguiente paso ha sido meterse en este bloque. Nosotros defendemos el derecho a una vivienda digna para las familias con niños menores, esto es lo que Campamento Dignidad está apoyando», justificó Rodríguez.

En la misma línea se expresó Fernando de las Heras, concejal de Podemos en el Ayuntamiento de Badajoz. «Teóricamente es una ocupación ilegal, pero me parece que es legítimo que personas que realmente están en una situación de emergencia habitacional, que no están negociando con esa vivienda, que sean leales, honestas y responsables, tengan derecho como tú y como yo a una vivienda digna».

Quedan pocos guardias

El bloque en el que se ha producido la ocupación está formado por diez pisos a los que se accede desde el número 1 de la calle Eduardo Naranjo. En la misma manzana hay otras cuatro escaleras de acceso en las que se entra por la calle Ventura Reyes Prosper. En total, son 90 viviendas que venían siendo ocupadas por familias de guardias civiles.

Pero hace años comenzaron a quedar vacías y en la actualidad sólo hay cuatro o cinco agentes que siguen ocupando los pisos de esos bloques. El resto permanecían vacíos cuando los okupas decidieron apoderarse de una de las escaleras. Ese primer intento fue exitoso y de forma inmediata comenzaron a cambiar las cerraduras de los pisos.

El ejemplo de esas primeras diez familias fue imitado ayer por otras personas que intentaron ocupar las doce viviendas que existen en una de las escaleras a las que se accede desde la calle Ventura Reyes Prosper. Pero en este caso, uno de los pisos seguía siendo ocupado por un guardia civil que dio la voz de alarma. Rápidamente se desplazaron a la zona varias patrullas de la Policía Local, de la Policía Nacional y de la Guardia Civil que evitaron el acceso ilegal.

Fernando de las Heras recordó ayer que desde hace varios años se viene solicitando que esas 90 viviendas sean cedidas por el Estado a la Junta de Extremadura para que puedan ser convertidas en pisos sociales. Esa solicitud se ha realizado en varias ocasiones, pero hasta el momento no se ha materializado, por lo que las viviendas siguen siendo de propiedad estatal.

Tras el intento de ocupación fallida de ayer, la Guardia Civil ha establecido un servicio de vigilancia permanente para proteger las cuatro escaleras que aún no han sido ocupadas. Ayer fueron soldados dos de los accesos y en los otros dos no se tomó la misma medida porque sigue habiendo guardias civiles que residen en su interior.

Se da la circunstancia de que en los bajos de la manzana en la que se ha producido la ocupación se encuentran los talleres en los que la Guardia Civil repara sus vehículos oficiales. Enfrente hay otros bloques ocupados por guardias civiles.

El presidente de la Asociación para la Recuperación de Suerte de Saavedra, Antonio Chacón, dijo ayer que aunque es lógico que esas viviendas vacías se conviertan en viviendas sociales, no tiene sentido que la ocupación se haga por la fuerza. «Debe hacerse legalmente y respetando las listas de espera existentes para evitar que se puedan meter personas que no tengan una verdadera necesidad», defendió.

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