Dieciséis años de cárcel para el hombre que asaltó una vivienda en Zafra

El acusado, en el juicio. :: hoy/
El acusado, en el juicio. :: hoy

Los restos de ADN hallados en las prendas que fueron encontradas a 75 metros de la casa han sido determinantes

E. F. V.

Sergio C. L. R., el hombre que a comienzos de este año fue condenado a diez años de prisión por agredir y dejar moribundo a un taxista de Badajoz, suma otros dieciséis años y medio de condena tras ser encontrado culpable del asalto que perpetró en una vivienda de Zafra para robar marihuana, unos hechos en los que cometió hasta cuatro delitos distintos: uno de robo con violencia e intimidación, dos de detención ilegal y un delito leve de lesiones.

Esta nueva sentencia dictada por la Audiencia Provincial de Badajoz considera probado que Sergio C. L. R., nacido en Zafra hace 41 años, se cubrió la cara con un pasamontañas para entrar por la fuerza en una vivienda en la que creía que iba a encontrar marihuana.

Esos hechos tuvieron lugar el día 20 de noviembre de 2015 cuando dentro de ese inmueble de la calle Cataluña se encontraban dos jóvenes a los que trató de inmovilizar utilizando unas bridas de plástico. Uno de ellos incluso resultó agredido con un cuchillo, razón por la que tuvo que ser atendido de un traumatismo craneal y cervical leve, de una herida inciso-contusa en el cuero cabelludo, de un mordisco y de lesiones superficiales en las muñecas y en el antebrazo.

El Tribunal que ha juzgado el caso determina que los delitos de detención ilegal no pueden ser absorbidos por el delito de robo dada la gravedad que entrañan, razón por la que impone cuatro años y medio de prisión por el robo y cuatro años más por cada uno de los dos delitos de detención ilegal cometidos durante el asalto.

En la sentencia se indica que «a pesar del loable esfuerzo realizado por Jenaro García, el letrado que asumió la defensa, las pruebas presentadas en la vista acreditan plenamente lo ocurrido.

El tribunal ha tenido en cuenta el testimonio de la víctima que sufrió las lesiones, quien describió «mas o menos las características físicas» del delincuente que cometió los hechos. Igualmente valora la aparición de las prendas utilizadas por el delincuente en la terraza de una vivienda situada a sólo 75 metros del lugar en el que se cometió el delito. Se tomaron muestras de las mismas y se encontró sangre de la víctima en la chaqueta, en la camisa y en la escalera de la vivienda en la que se cometieron los hechos. Además, en la chaqueta había restos orgánicos del condenado. «No existe la menor duda, al menos para este tribunal con respecto a la autoría por parte del inculpado».

En la sentencia se aplican las agravantes de disfraz y también de reincidencia dado que el delincuente había sido condenado con anterioridad por varios robos con violencia e intimidación. Igualmente se le aplica la atenuante de drogadicción.

Tras conocer ayer la sentencia, el abogado de la defensa ha expresado su deseo de recurrir en apelación ante el Tribunal Supremo.

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