Desprotegidos ante el IBI

El dinero público, que lo ponemos entre todos, servirá ahora para devolver impuestos cobrados injustamente

Cartel en los servicios económicos municipales informando del periodo de pago del IBI. :: hoy/
Cartel en los servicios económicos municipales informando del periodo de pago del IBI. :: hoy
Rocío Romero
ROCÍO ROMEROBadajoz

Desprotegidos. Así es como están miles de españoles ante el IBI. Hace ya cinco años que una primera sentencia referida a Badajoz obligó a un cambio en la Ley de Catastro y, esta semana, otra sentencia referida a la ciudad marca el camino para reclamar lo pagado antes de esa modificación que se hizo en 2016.

Pero los ciudadanos siguen estando obligados a acudir a los juzgados. No habrá, de momento, un cambio de rumbo que devuelva de oficio lo pagado injustamente.

El fondo del asunto es muy sencillo. Las administraciones reclamaban un IBI por suelo urbano a parcelas que estaban sin urbanizar y, por tanto, debían pagar un impuesto rústico. En su día se planteó una expansión de los municipios enorme, y todos la aceptaron de buen gusto. Los propietarios pensaron que se enriquecerían con el 'boom' inmobiliario, y los ayuntamientos que sumarían cuantiosos ingresos. Nadie pensó en el pinchazo, que llegó y dejó a los propietarios con unos terrenos que no podían vender, pero que estaban revalorizados sobre el papel a efectos de impuestos.

El trasfondo también es simple. Las administraciones demuestran en este asunto que no están facilitando el interés general, sino pendientes de que la Hacienda no se les descuadre. Hace tiempo que los políticos de uno y otro signo debían haberse sentado a revisar este asunto, pero nadie lo hace porque no quieren perder ingresos. Los ayuntamientos tienen las manos atadas porque solos no pueden afrontar el cambio, pero pueden pedirlo a Catastro, según los expertos. Se pueden dar situaciones tan extrañas, alertan los abogados, como terrenos colindantes y en la misma situación que tributen de manera distinta. Con un vecino pagando bastante más que otro.

El motivo de la inacción política es que muchos ayuntamientos están asfixiados y no quieren ni pensar no solo en una merma de ingresos, sino en devolver lo que ya han cobrado. La situación de los municipios no es boyante, mientras los gobiernos de uno y otro signo pasan por la Moncloa sin afrontar una reforma de la financiación local que asegure los ingresos que necesitan para cumplir todos los servicios que se les exigen. Ni tampoco han obligado a Catastro a tomar cartas en este tema del IBI. Ahora estamos en campaña, pero de esto no se habla.

La factura la pagan los ciudadanos. En primer lugar porque se ven obligados a ir a los juzgados con el consecuente coste económico. Y en segundo lugar porque pagarán dos veces. La segunda llegará cuando los ayuntamientos comiencen a devolver lo cobrado indebidamente, sumandos intereses y dentro de poco costas judiciales. El dinero público, que lo ponemos entre todos, se empleará en devolver lo que nunca nos debían haber cobrado.

En los años que llevan estos procedimientos en marcha HOY ha hablado con bastantes propietarios. Un señor llamó un día llorando porque le embargaban parte de su pensión al no poder hacer frente a varios ejercicios de IBI por un terreno que no lograba vender en Badajoz. Ese es el drama: que las administraciones, los políticos y los jueces no se ponen en la piel de quienes afrontan las consecuencias de lo que ellos hacen. Ni de lo que dejan de hacer.