Derriban dos casas en ruinas en el Casco Antiguo de Badajoz tras las denuncias de los vecinos

La vivienda demolida entre la calle Benegas y Afligidos / CASIMIRO MORENO

Una de ellas ha sido demolida de forma subsidiaria por el Ayuntamiento porque se usaba desde hace años como fumadero de droga

Natalia Reigadas
NATALIA REIGADASBadajoz

Luis Pacheco ha pasado casi dos años con las persianas de su casa cerradas. No podía abrirlas porque frente a su fachada, a solo unos metros, había un fumadero de drogas en el que se ejercía la prostitución, por lo que sus dos hijos pequeños podían ver escenas desagradables a diario. Este lunes pudo abrir sus ventanas con libertad al fin. La vivienda en ruinas de la calle Eugenio Hermoso que tantas preocupaciones le ha dado estaba desapareciendo tras muchas quejas y denuncias de los residentes de la zona. No fue la única. A solo unos metros las máquinas trabajaban para demoler la casa en la esquina entre las calles Benegas y Afligidos. Dos inmuebles en ruinas que desaparecieron del Casco Antiguo.

Tras estas demoliciones están las quejas de los vecinos del centro urbano que piden soluciones para las casas ruinosas que plagan el barrio. Los derribos fueron recibidos con sentimientos encontrados. Por una parte los afectados se alegran de que desaparezcan estos focos de suciedad y peligro, pero lamentan que se conviertan en solares, en lugar de rehabilitar la zona.

En la calle Eugenio Hermoso la demolición afectó al número 42. La obra es municipal, según explicó el Ayuntamiento de Badajoz. El Consistorio asume la demolición de la vivienda y posteriormente repercutirá el coste en sus propietarios. La casa es de un banco desde hace años, cuando sus dueños no pudieron asumir los préstamos. En este tiempo el inmueble se ha ido deteriorando. Primero fue una casa okupa, pero pronto comenzó a usarse como fumadero de drogas principalmente. También ha sido un refugio para algunas mujeres que ejercen la prostitución en la zona, especialmente en el Parque de la Legión.

En varias ocasiones la propiedad se ha clausurado, pero los ocupantes ilegales siempre han conseguido volver a entrar, por ejemplo, trepando por las rejas o colándose por un solar cercano. Luis Pacheco explica que la propiedad ha sufrido al menos tres incendios. Este fenómeno es común en el barrio. Los drogodependientes o los ‘sintecho’ se cuelan en las casas vacías, que en muchos casos están llenas de basura, y se producen fuegos.

«Ha habido momentos muy malos, como cuando se vino abajo el techo de esa casa y pensamos que se caía la fachada sobre la nuestra. Pasamos mucho miedo», recuerda Pacheco, que señala que en verano también lo pasaban muy mal por el hedor que desprendía esta vivienda.

El derribo de la casa entre Eugenio Hermoso y El Campillo. ::
El derribo de la casa entre Eugenio Hermoso y El Campillo. :: / C.M.

Cae un símbolo

Aunque hay muchas otras viviendas ruinosas en la zona, el número 42 de Eugenio Hermoso es un símbolo para los residentes de la zona de El Campillo. Fue en torno a las quejas sobre este fumadero como se creó la agrupación vecinal SOS Casco Antiguo, que reúne a residentes que tratan de revitalizar la zona monumental.

«Hablé con mi vecino y luego con otro vecino y nos dimos cuenta de que no estábamos solos, que era una legión de gente harta de los malos olores, las peleas, los incendios, la prostitución, las drogas. Ya así nos juntamos», recuerda Luis Pacheco, que actualmente es portavoz de la plataforma vecinal.

«He pasado casi dos años con las persianas cerradas viviendo con un fumadero frente a mi vivienda»

Hace un año y cuatro meses estos vecinos presentaron una denuncia. Fue contra la propiedad de Eugenio Hermoso por contravenir la Ley del Suelo que obliga a los propietarios a tener sus viviendas en buenas condiciones. Finalmente el Ayuntamiento, a través de la Inmobiliaria Municipal, ha realizado el derribo de forma subsidiaria. Para Pacheco es una satisfacción. «No puedes evitar sentirte agradecido», confesó este lunes. Sin embargo lamenta que haya sido tan complicado lograr que se cumpla la legislación. «Hemos pasado un calvario, un suplicio».

En esta misma obra el Ayuntamiento también limpiará un solar anexo a esta casa, situado entre Eugenio Hermoso y Afligidos, que acumula basuras, según los vecinos, desde hace 20 años. En esta misma manzana hay otra vivienda ruinosa que también está pendiente de un derribo los próximos días.

La demolición de la vivienda entre Afligidos y Benegas es distinta, ya que se trata de una obra privada. Han sido los propietarios de la casa los que han decido eliminarla, ya que había un expediente del Servicio Municipal de Disciplina Urbanística que establece que estaba en ruinas. En estos casos los dueños deben arreglar el inmueble o demolerlo y cerrar el solar para cumplir con la Ley del Suelo.

La mayor incógnita para los vecinos ahora es qué ocurrirá con todos los solares que están llenando el Casco Antiguo. Hace casi un año, por ejemplo, desapareció la mitad de la calle Encarnación. El Consistorio también demolió de forma subsidiaria numerosas casas en muy mal estado que se utilizaban como infraviviendas o para fumaderos. La calle Eugenio Hermoso también se está vaciando. Cada vez son menos las viviendas que quedan en pie y más los solares que van despoblando el paisaje del centro de la ciudad.