Arden 38 hectáreas de pasto y arboleda entre la base de Bótoa y el COI

Labores de extinción del fuego próximo a la base de Bótoa:: / J.V. ARNELAS

Un helicóptero y dos avionetas del plan Infoex reforzaron el dispositivo para controlar las llamas en las zonas que tenían más difícil acceso

Evaristo Fdez. de Vega
EVARISTO FDEZ. DE VEGABadajoz

La actuación coordinada de los efectivos del Plan Infoex, de los bomberos del Ayuntamiento de Badajoz y del personal militar impidió que las llamas afectaron este viernes al mediodía a las viviendas aisladas que se ubican entre el campo de maniobras de la Base de Bótoa, la urbanización Complejo Olímpico Internacional (COI) y la pista de kart de la carretera de Cáceres.

El jefe de guardia de los bomberos de Badajoz, Rufino Díaz Espinosa, confirmó que la llamada de alerta entró minutos antes de las 12 del mediodía y que unos quince minutos después llegaron a la zona tanto el vehículo de coordinación del plan Infoex como los dos vehículos desplazados por los bomberos municipales.

En ese momento comprobaron que las llamas se extendían con rapidez a causa del viento, por lo que el responsable del Infoex decidió movilizar un helicóptero y dos avionetas que se sumaron a la bomba forestal y los dos vehículos 'pickup' que ya estaban de camino a la zona.

Se temía que las llamas afectaran a las viviendas diseminadas por la zona y también a la urbanización del COI, que en estos días cuenta con muchas propiedades habitadas, por lo que se activó el nivel 1 de peligrosidad.

Durante cuatro horas, todos los efectivos sumaron sus esfuerzos para lograr que el incendio no siguiera avanzando. El esfuerzo se concentró en las zonas más próximas a los chalés para minimizar los daños causados por el fuego.

En torno a las 16.00 horas se retiró el grueso de los efectivos. El fuego estaba controlado y no era necesario mantener en la zona los vehículos desplegados, por lo que las tareas se concentraron en el control de las zonas calcinadas para evitar que las llamas se reactivaran.

En total habían resultado afectadas 38 hectáreas. Una parte se encontraba en el interior del campo de maniobras de la base militar de Bótoa. El resto, afectaba a una amplia franja de terreno en la que había encinas y otros árboles de distinto tipo.

También ardieron los cerramientos y los setos de algunos de los chalés más próximos a la carretera de Cáceres, así como la franja de terreno que separa esta vía de comunicación del camino que conduce a la pista de kart.

Desde el servicio municipal de bomberos se valoró el despliegue realizado por los efectivos del Plan Infoex, puesto que sus medios aéreos fueron claves en las zonas más escarpadas.

También fue clave el apoyo del personal militar, que utilizó una máquina retroexcavadora y una máquina bulldozer en los trabajos de extinción.