«Correr debe ser un deporte saludable, no un deporte de riesgo»

Abel Antón, en el centro con la camiseta «a correr», charla con otros aficionados en la pista de las Granadilla . :: C. Moreno/
Abel Antón, en el centro con la camiseta «a correr», charla con otros aficionados en la pista de las Granadilla . :: C. Moreno

Abel Antón ejercerá de liebre para quienes corran hoy la media maratón Elvas-Badajoz en 1 hora y 25 minutos

Antonio Gilgado
ANTONIO GILGADOBadajoz

Cualquiera puede correr una maratón. El mensaje lo repitió ayer varias veces Abel Antón en la Granadilla. El último hombre blanco en ganar un campeonato del mundo en la distancia de Filípides sigue a sus 56 años desgastando suelas.

Hoy estará en la línea de salida de Elvas con el dorsal 123 como embajador del Banco Santander para correr los 21 kilómetros y 97 metros hasta Badajoz en menos de hora y media. Prevé una prueba cómoda. Asumible porque tiene los primeros metros de bajada y un final casi sin desnivel.

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En su opinión, resulta apropiada incluso para el bautizo en la larga distancia. Mucho mejor que salir de Badajoz y acabar en Elvas.

El doble campeón del mundo alerta de los aficionados que imitan a los atletas de elite

El doble oro mundialista impartió ayer una charla técnica y dio varias pautas de entrenamiento en la Granadilla a los aficionados que se acercaron a conocerle.

Más allá de firmar autógrafos y posar para las fotos, Antón ejerció de entrenador para todos los que preguntaron dudas. Recalcó lo del test de esfuerzo.

Lo primero, explica, pasa por conocer cuál es nuestro límite. Y defendió los kilómetros de calidad más que de cantidad porque abusar de las zapatillas trae tendinitis, lesiones de rodillas y contracturas de gemelos.

Antón se formó como atleta en el barro del cross -campeón de España júnior en 1981-, destacó en la pista y triunfó en el asfalto.

C. Moreno

Muchos de los que compartieron pista en La Granadilla le recordaron ayer sus últimos metros en Atenas 97 o Sevilla 99, donde levantó del asiento a los 65.000 espectadores del estadio de La Cartuja.

Con ese historial, los neófitos le ven como una voz autorizada en el atletismo popular. Escuchan sus consejos sobre entrenamientos, dietas o lesiones pero también sobre el esfuerzo psicológico. «Correr debe ser una liberación, algo terapéutico y si nos ponemos un objetivo debemos ser autocríticos pero no machacarnos si no se consigue».

Para la noche antes de una carrera como la de hoy propone una cena de hidratos. Arroz o pasta principalmente.

Y nada de hacer experimentos en el desayuno. Desayunar como cualquier día, según respondió ayer.

Por su experiencia profesional sabe que detrás de muchas lesiones hay un en los últimos entrenamientos antes de una prueba. La última semana hay que correr poco. Debemos llegar descansados.

También aconsejó no obsesionase con las marcas. Lo dice alguien que perdió 50.000 dólares por un segundo. Fue en la maratón de Londres del 98. Las dos horas, siete minutos y cincuenta y siete segundos con las que rompió la cinta en la capital británica se quedaron a un solo segundo de la mejor marca de la prueba hasta ese momento. La habría rebajado esprintando un par de metros más y se hubiera embolsado los 50.000 dólares de premio extra. En la forma de contarlo se intuye el escozor.

Las marcas

El lado negativo del furor por el deporte viene por los excesos de quienes buscan marcas muy por encima de sus posibilidades físicas. Antón advierte: no hay que imitar a los deportistas profesionales. Los que compiten por medallas son atletas de elite, con supervisión médica y dedicados exclusivamente al deporte y los populares son gente que lo hace por afición y salud.

Correr, argumenta, debe ser un deporte saludable y no un deporte de riesgo, pero cuando un veterano de cuarenta años se empeña en hacerlo como un joven de veinte, asume un riesgo.

También recomienda huir de los falsos gurús sin formación que pululan por las redes sociales proponiendo planes inasumibles. «Siempre digo que es mejor tener un entrenador que te vea sudar, que te conozca bien y que pueda adaptarse a tu estado físico».

Antón correrá hoy junto a la liebre que marca una hora y veinticinco minutos. Como embajador del Santander recorre España y ya no extraña verlo entre el pelotón charlando con el resto de participantes. Dice que en los últimos años ha notado un creciente interés por los geles o las barritas energéticas y por los dispositivos más útiles para conocer las pulsaciones en el esfuerzo. «Toda información que tengamos en carrera es buena porque nos permite saber si estamos cerca del límite».

En la sesión de ayer en La Granadilla se acordó de las técnicas básicas para mejorar. No todos saben correr bien, sentencia. Por eso conviene corregir posturas o zancadas antes de afrontar una larga distancia. «El asfalto es muy duro y si pisamos más corremos el riesgo de lesionarnos».

En la rutina diaria no deben faltar los cinco minutos del clásico 'skiping' levantando las rodillas y pisando con las punteras o las series en progresión marcando las zancadas. Ayer dejó su mensaje en la Granadilla, hoy dejará su marca en la avenida de Huelva.