Controversia entre España y Portugal sobre la posesión de las Molucas

Badajoz fue el escenario donde ambas potencias marítimas intentaron sin éxito en 1524 llegar a un acuerdo sobre estas islas, codiciadas por sus especias y objetivo de la expedición de Magallanes y Elcano, de la que se celebra el quinto centenario

MANUEL MÁRQUEZ MARTÍNLicenciado en Derecho

En un reciente viaje a Sanlúcar de Barrameda hemos podido constatar que ya se han iniciado los fastos para conmemorar el V Centenario de la Circunnavegación, la gran aventura de la primera vuelta al mundo, uno de los acontecimientos mas importantes de la Historia de la Humanidad, si no el que más. El programa oficial comprende tres años, de 2019 a 2022, que se corresponden con la duración de la singladura, también denominada «viaje a las Molucas».

La publicidad que se despliega por la efemérides en dicha población pone énfasis en que el periplo que dio la vuelta al Mundo sale de Sanlúcar el día 20 de septiembre de 1519, donde hace acopio de los últimos pertrechos y provisiones y regresa al mismo lugar el 6 del mismo mes del año 1522. Solo vuelven 18 tripulantes en la nave 'Victoria', pálidos, demacrados y exhautos, con un aspecto de lo mas deplorable. De los 239 que partieron en cinco naves.

Entre los actos conmemorativos ya visitables mencionaremos: la exposición 'Sabores que cruzaron los océanos', organizada por el Ministerio de Asuntos Exteriores, que ya ha recorrido distintos escenarios y cierra su ciclo en Sanlúcar. Es una excelente muestra de la influencia que el viaje tuvo sobre algo tan importante como la alimentación en el planeta por el intercambio de productos en el transcurso del tiempo.

También una exposición historiográfica con la cronología del viaje, otra de pintura, etc.

Se están presentando ya publicaciones para la más amplia divulgación de los hechos y en una de ellas hemos recordado algo conocido en los medios culturales, y sobre todo por los amantes de la historia de nuestra querida ciudad de Badajoz, pero que entendemos debe ser difundido entre el mayor número posible de ciudadanos.

En el año 1837, por orden de S.M., la Imprenta Nacional publicó un documento denominado 'Colección de los viajes y descubrimientos que hicieron los españoles desde finales del siglo XV'

En su tomo IV, 'Expediciones al Moluco. Viaje de Magallanes y Elcano', y a partir de su página 326 puede consultarse la siguiente documentación referida al año 1524: 'Carta del Emperador a los diputados nombrados para tratar en la junta de Badajoz sobre la pertenencia de los Molucos';'Parecer que dio don Hernando Colón en la junta de Badajoz, sobre la pertenencia de los Molucos'; 'Parecer que dieron… Fray Tomás Durán, Sebastián Caboto y Juan Vespucci sobre la pertenencia del Moluco'; 'Memorial de don Hernando Colón a los diputados letrados en la junta de Badajoz, para que declaren el derecho de S. M. al dominio del Moluco'; 'Parecer de los astrónomos y pilotos de la junta de Badajoz sobre la demarcación y propiedad de las islas del Maluco'; 'Extracto hecho por don Juan Bautista Muñoz de los procesos de posesión y propiedad sobre las islas Malucas, en la Junta de la raya, entre Badajoz y Yelves'.

Más adelante, en la página 389, podemos hallar la 'Capitulación hecha en Zaragoza entre embajadores de España y Portugal sobre la transacción y venta que en Emperador Carlos V hizo al Rey de Portugal de las islas del Maluco'.

Las islas Malucas, destino fijado por la flota de Magallanes, también eran conocidas como las 'Islas de las Especias'. Las principales islas del archipiélago son: Halmagera, Ternarte, Tidore, Bacan, Sula, Ambon, Buru, Lirán y Tanimbar.

Evidentemente, como se desprende de la lectura del índice señalado, no se resolvieron las diferencias entre ambas potencias marítimas en Badajoz, fue mediante la capitulación hecha en 1529 en Zaragoza cuando España renuncia a sus derechos recibiendo a cambio 350.000 ducados de oro.

Las especias en aquella época era un bien altamente valorado. Las dificultades para la conservación de los alimentos hacía indispensable su aplicación, pues la realidad era que las carnes y pescados pronto se convertían en algo que rechazaba el olfato, y la pimienta, la canela, la nuez moscada, el clavo y el jengibre, bastaban para que, con pequeñas aportaciones, las comidas presentasen un aspecto y olor apetitoso y grato al paladar.

Las caravanas que traían las especias por tierra habían de superar grandes dificultades, a veces atravesar desiertos y montañas, eran asaltadas y robadas en muchas ocasiones y además se les obligaba a pagar tributos en los puertos y otras por pasar por determinados territorios. Todo esto hacía que el valor del producto para los consumidores alcanzara valores estratosféricos. Las que llegaban por mar tampoco estaban exentas de peligros pues las tormentas y los piratas hacían también estragos.

Además de sus propiedades en la alimentación algunas de dichas sustancias se empleaban en la medicina y eran vendidas por los boticarios para curar enfermedades, otras se utilizaban para producir carísimos perfumes o las empleaban para dar color exótico a las telas.

Por todo ello las especias era lo más valioso en aquella sociedad del siglo XVI.

Badajoz, una vez más, fue escenario de importantes acontecimientos históricos.