El Ayuntamiento de Badajoz hará los últimos derribos del Campillo en septiembre

Las casas que están pendientes de su demolición frente a la Torre de Espantaperros. :: j. v. arnelas/
Las casas que están pendientes de su demolición frente a la Torre de Espantaperros. :: j. v. arnelas

Los nuevos concejales de Vivienda y Urbanismo anunciaron ayer que se vallará todo el solar y comenzarán los trabajos arqueológicos

Natalia Reigadas
NATALIA REIGADASBadajoz

De aquí a final de año la imagen del Campillo cambiará. Así lo afirmó ayer el nuevo concejal de Vivienda del Ayuntamiento de Badajoz, Eladio Buzo, quien explicó que en septiembre se ejecutará el derribo de las últimas tres casas pendientes. Por su parte, el concejal de Urbanismo, Carlos Urueña, aseguró que esperan tener resuelta la tramitación a finales de 2020 para que puedan arrancar las obras para levantar 35 viviendas en la zona más próxima a la torre de Espantaperros.

Hace 20 años que hay un compromiso municipal para rehabilitar el Campillo, una de las zonas más deterioradas del Casco Antiguo. Durante años la Inmobiliaria Municipal (Inmuba) ha adquirido casas y solares en el barrio. El proyecto más ambicioso afecta a las dos manzanas superiores, donde se edificarán los unifamiliares con el objetivo de atraer familias y revitalizar esta área.

Ambos ediles se estrenaron ayer ante la prensa para hacer un repaso de los proyectos pendientes en el Campillo. Buzo reconoció que es un plan importante para la ciudad y el concejal de Vivienda recordó que en marzo se anunció que el diseño de los arquitectos vascos Acha, Zaballa, Arce y Berasategui había ganado el concurso de ideas y que desde entonces estos profesionales trabajan en el proyecto definitivo.

En marzo, se indicó que este proyecto estaría finalizado en junio, pero ayer Buzo señaló que se presentará en septiembre u octubre. También dijo que se han hecho modificaciones a petición del Ayuntamiento. En concreto, se ha pedido la apertura de terrazas en algunas viviendas.

En cuanto al solar, el edil de Vivienda explicó que solo quedan tres familias en tres casas, dos junto a la torre de Espantaperros y otra cerca de la calle Jarilla. Estos residentes ya tienen un acuerdo con el Ayuntamiento, que ha comprado sus propiedades, y se marcharán en los próximos días. El compromiso, según indicaron ayer, es que las construcciones estuviesen vacías antes de San Juan, pero finalmente se ha dado un margen mayor a estos vecinos.

Buzo también puntualizó que estos casos nada tienen que ver con las sentencias que publicó HOY y que han servido para que el Inmuba pueda desahuciar okupas ilegales de tres de sus propiedades en el Campillo. Explicó que se trata de personas que se cuelan en estas casas de propiedad municipal sin permiso y que en muchos casos son para actividades ilegales. Directamente el concejal aseguró que se trata de «delincuentes, no de familias que dejemos en la calle».

Buzo avanzó ayer que en septiembre, ya con las casas desalojadas, vallarán todo el solar donde se levantarán las 35 viviendas. Como este perímetro se mantendrá, probablemente durante años, colocarán murales pintados en el exterior. El edil explicó que ha sido una petición de la Concejalía de Turismo al tratarse de un solar muy cercano a la zona más monumental, de hecho, es lo primero que se ve desde las murallas y la torre de Espantaperros.

Una vez vallado, se llevarán a cabo los últimos derribos, y según el concejal responsable, se retomarán las excavaciones arqueológicas. Hasta ahora solo se ha investigado un solar, donde en el futuro habrá una plaza. «Lo que se encontró no tenía importancia y tampoco pasará nada en las excavaciones», afirmó Buzo. Sin embargo, no está descartado que tengan que mantener algunos de los restos encontrados (una treintena de silos, enterramientos y una vivienda solariega del siglo XVIII) al aire. Dependerá de la valoración de Patrimonio de la Junta de Extremadura.

Trámites pendientes

El nuevo concejal de Urbanismo, Carlos Urueña, repasó los trámites que faltan para que arranquen las obras en el Campillo y marcó los plazos. «Yo creo que a final del año que viene se podrá tener en el mejor de los casos».

«Una vez que entre el proyecto en el Ayuntamiento, lo primero es ir a Planeamiento. Con los cambios en la urbanización (las terrazas) habrá que estudiar si es una modificación puntual del Plan Especial del Campillo o si se puede arreglar con un estudio de detalle. Hasta que no lo tengamos físicamente, no lo podemos saber», indicó Carlos Urueña.

Posteriormente, señaló el edil de Urbanismo, habrá que esperar a las excavaciones arqueológicas pendientes en la zona y a la decisión de la Comisión de Patrimonio sobre lo que se encuentre en el subsuelo de estas parcelas. Finalmente, se sacará a concurso y se concederá la licencia de obra.

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