La Granadilla y San Roque de Badajoz inauguran una nueva edición de la Bibliopiscina

La Granadilla y San Roque de Badajoz inauguran una nueva edición de la Bibliopiscina
C. Moreno

Tras 18 años ofreciendo un servicio de préstamo de libros en las dos piscinas municipales, el Ayuntamiento vuelve a apostar por la lectura en los espacios de ocio

ELENA FIGUEROA FALCÓN

«¡Me apetece bañarme!», implora Carlos a su madre. Ante la insistencia del niño, ella mantiene con firmeza que debe «leer, al menos, cinco minutos más».

Carlos no es el único chico de la piscina que está sentado alrededor de las minúsculas mesas que, situadas bajo dos amplias sombrillas, acogen a algunos jóvenes lectores durante las horas más cálidas del verano pacense.

Sentados junto a Carlos, se encuentran Hernán y Paula. Hernán lee un libro sobre adivinanzas. Paula, sin embargo, prefiere leer clásicos de Disney.

Tanto niños como adultos parecen encantados con la apertura de una nueva edición de la Bibliopiscina. Todos aseguran estar «muy bien y muy a gusto» con este servicio, que se ofrece desde hace 18 años en la piscina de la Granadilla y desde hace seis en la de la barriada de San Roque.

A partir de esta semana, ambas piscinas municipales podrán disfrutar de una amplia oferta de libros -no solo infantiles, sino también para adultos-, prensa, revistas, juegos y talleres todas las mañanas y tardes hasta comienzos de septiembre.

La propuesta, promovida por el Ayuntamiento, responde al objetivo de dinamizar e iniciar en la literatura a través de la diversión.

En palabras del propio alcalde de la ciudad, Francisco Javier Fragoso, el objeto de esta actividad es que los jóvenes pacenses «se sumerjan no solo en el agua, sino también en la lectura».

Algo que no resulta fácil, ya que tal y como señaló el propio Fragoso, los más pequeños tienden a asociar los libros con la obligación de leer, los estudios y el colegio.

No obstante, el Consistorio asegura estar cumpliendo sus objetivos en cada edición. El año pasado, hasta 1.800 usuarios solicitaron los servicios de la Bibliopiscina, que registró alrededor de 5.000 préstamos en ese mismo verano.

Además, el 75% de los lectores fueron menores de treinta años, incidió el alcalde. Estas cifras colman de orgullo al Ayuntamiento, desde donde se destinan 12.500 euros para la realización de esta actividad. Una inversión que, pese a su coste, no «pesa» ya que para el Consistorio «es necesario intentar que ocio y lectura conecten, porque una sociedad que lee mucho es una sociedad mejor», concluyó Fragoso.

Con esta inauguración, Badajoz cierra un «trimestre mágico», donde cine, teatro callejero, folclore, literatura y música han encontrado su propio espacio.

 

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