La Cívica pide que la ciudad tenga personal dedicado en exclusiva a los monumentos

REDACCIÓN BADAJOZ.

La Asociación Cívica Ciudad de Badajoz insistió ayer en la necesidad de contar con personal específico para el mantenimiento continuado de la zona monumental de la capital pacense, en relación a lo cual alertó de la presencia de basura junto al Revellín de San Roque, un bien de interés cultural (BIC) que forma parte de la muralla abaluartada.

En nota de prensa, la junta directiva de esta asociación lamentó que el entorno de la muralla «no sea objeto de un cuidado especial y ni siquiera de uno ordinario» y explicó que en el mes de septiembre algún vecino tiró varias bolsas de basura en lo que consideró un descampado.

Durante varios meses, la asociación ha podido comprobar cómo los animales callejeros han roto las bolsas para comer los restos orgánicos y ha podido ver crecer la vegetación a lo largo del otoño y estudiar la descomposición natural de los restos.

Ya en el mes de octubre -recordó- alertaron de la existencia de basura en el entorno del abandonado albergue juvenil, incluyendo la presencia de abundantes excrementos de perro en la puerta del revellín y de botellas de cerveza, sobre lo cual aseveró que la situación semanas después no ha mejorado. Ante ello, la Cívica insistió en la necesidad de contar con personal específico para el mantenimiento continuado de la zona monumental de Badajoz y en la permanente eliminación de basuras «en cualquier punto donde puedan ejercer efecto llamada».

«El mal aspecto del entorno de muchos elementos de la muralla abaluartada, como es este caso, hace pensar a los vecinos que es un lugar adecuado para tirar basuras o dejar que los perros hagan sus necesidades sin tener que recogerlas, pues se trata de una zona sin ajardinar, con solares abandonados y junto a un transformador de la luz colocado en su día sin cumplir los requerimientos de distancia a un bien de interés cultural», concluyó.