Cinco barrios de Badajoz reclaman locales para organizar actividades vecinales

Uno de los diez centros de mayores con los que cuenta Badajoz en la actualidad. :: hoy/
Uno de los diez centros de mayores con los que cuenta Badajoz en la actualidad. :: hoy

En Suerte de Saavedra y Las Vaguadas piden tener centro de mayores y el Cerro Gordo, La Pilara y Ciudad Jardín contar con una sede

Natalia Reigadas
NATALIA REIGADASBadajoz

La alegría va por barrios. Antes de que termine el año, los residentes de Llera podrán estrenar su nuevo centro de mayores. Una cuenta pendiente que celebrarán los vecinos de esta zona, pero que en otros lugares no podrán evitar mirar con envidia. En los barrios de Badajoz, uno de los deseos más codiciados es tener espacios para organizar actividades y al menos quedan cinco lugares que esperan con ansia contar con un local.

Los que más envidian el centro de mayores son los vecinos de Suerte de Saavedra y Las Vaguadas, ya que en ambos barrios ambicionan contar con una infraestructura similar. En el Cerro Gordo, La Pilara y Ciudad Jardín se conforman, por el momento, con locales para organizar actividades.

El caso de Suerte de Saavedra es el más llamativo. El presidente de la agrupación vecinal, Fernando Gonçalves, recuerda que el pleno municipal de Badajoz aprobó construir este centro hace dos años y medio. «Lo que pasa es que no se ejecuta. No hay partida presupuestaria».

Hace dos años y medio que el pleno municipal aprobó un centro de mayores para Suerte de Saavedra, pero no se ejecuta

El centro de mayores se ha convertido en una de las principales reivindicaciones de Suerte de Saavedra. De hecho, hace unos días, en las fiestas del barrio, colocaron una pancarta. No ha sido su única reivindicación. Han recogido 2.300 firmas y planean hacer una concentración frente al Ayuntamiento cuando se celebre un pleno municipal.

En esta zona, detalla Gonçalves, hay unos 600 jubilados y otras 200 personas prejubiladas que apenas tienen alternativas para ocupar su tiempo. Los propios vecinos han habilitado una pista de petanca haciendo la reforma. En invierno, además, prestan a los mayores una sala de la asociación de vecinos, pero es muy escasa para atenderlos a todos.

Las Vaguadas es un barrio muy distinto y muy distante, pero tiene un problema similar al de Suerte de Saavedra, sus jubilados no tienen dónde acudir. El presidente de la asociación de vecinos de esta urbanización, Guillermo Villasán, también aprovechó las últimas fiestas vecinales para reclamar un centro de mayores en esta zona. Villasán explica actualmente las personas mayores se reúnen bajo los soportales del centro comercial porque no hay otra alternativa para ellos.

Hoy en día hay nueve centros de mayores en Badajoz que dependen del Ayuntamiento. Cuentan con cafetería, salas de juegos y lectura, servicios de peluquería y fisioterapia, hay gimnasia, etc. A estos se suma el centro de San Andrés, en la calle Benegas, que depende del Sepad (Servicio Extremeño de Promoción de la Autonomía y Atención a la Dependencia).

Esta lista de diez será pronto de once al sumarse Llera. Recientemente la concejala responsable del IMSS (Instituto Municipal de Servicios Sociales), Rosario Gómez de la Peña, indicó que con estos recursos se puede atender a toda la localidad. Esas declaraciones reducen las posibilidades de que Suerte de Saavedra y Las Vaguadas se conviertan en los centros de mayores número doce y trece.

Sin alternativas

En otros casos, los barrios cuentan con una población principalmente joven y lo que reclaman es una sede para la asociación de vecinos que les permita organizar actividades. Un ejemplo del problema que supone no contar con un espacio adecuado lo tienen los vecinos del Cerro Gordo. Viven a 8 kilómetros del centro y, para las familias con niños, son básicas las actividades que oferta en el barrio la FMD (Fundación Municipal de Deportes), ya que no hay más alternativas. Por el momento no cuentan con un colegio para acoger estos cursos por lo que deben practicarse al aire libre. Eso supone que pierden las actividades que se hacen a cubierto (danza, psicomotricidad...). Hasta el año pasado se usaba un almacén que tiene cedida la agrupación vecinal, pero no reúne las condiciones de habitabilidad suficientes por lo que el Consistorio se ha negado a utilizarlo.

En La Pilara las alternativas son aún menos. Esta urbanización está igualmente lejos de otras zonas urbanas y solo cuenta con un quiosco para sus 900 vecinos. En este caso hay un problema añadido y es que no hay locales disponibles porque en los bajos de los edificios están los garajes. Es decir, el Ayuntamiento tendría que construir un edificio. Es lo que piden, y que cuente con una cafetería y una sala para actividades.

Lo mismo ambicionan los residentes en Ciudad Jardín. La agrupación vecinal de esta zona, que acaba de reactivarse, reclama una sede para ofertar actividades a sus vecinos porque actualmente no tienen ninguna posibilidad cercana.

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