El centro comercial La Plaza renovará sus techos a mediados de junio

Aspecto del pasillo interior del centro comercial La Plaza. :: José Vicente Arnelas/
Aspecto del pasillo interior del centro comercial La Plaza. :: José Vicente Arnelas

La empresa pública Mercasa invertirá 150.000 euros para impermeabilizar las cubiertas

R. R. BADAJOZ.

El centro comercial La Plaza estará en obras a mediados de junio. Se prolongarán durante ocho semanas y su objetivo será cambiar las cubiertas. Las goteras obligan a modernizar los techos, que tienen 16 años. El edificio continuará abierto durante los dos meses que se prolonguen las obras.

El centro mantiene las cubiertas originales, donde se cambiará la impermeabilización y la tela asfáltica. La empresa pública Mercasa tiene ya en marcha la licitación por un importe cercano a los 150.000 euros. Hace ya tres años que un equipo técnico alertó de las deficiencias. En los últimos tiempos se han realizado reparaciones puntuales, pero ahora acometerán el cambio de la impermeabilización para atajar el problema.

La Plaza registra una media de 1.800 visitantes al día entre todos los negocios. El número crece en viernes y sábados. Un supermercado Aldy y un Cash al Corte al estilo de un mercado de abastos sirven de atracción, aunque también hay un Polvillo, una peluquería, un taller de llaves, una administración de loterías, un bar y una oficina de Caja Rural. Aún queda algún local disponible.

Las obras se prolongarán durante dos meses, aunque el edificio estará abierto al públicoDentro hay una tienda al estilo de los antiguos mercados de abastos que tiene clientela fiel

El 80% de sus clientes, según explica el gerente de Mercabadajoz, Ramón Muñoz, son vecinos de Pardaleras y la variedad de tiendas permite que encuentren allí muchos productos de los que necesita habitualmente una familia para el día a día.

El gerente reconoce que sufrieron un bajón hace unos años, cuando mantenían el mercado de abastos tradicional, con tres puestos de pescados, tres de frutas, tres carnicerías, una charcutería, un bar, un herbolario y uno más dedicado a conservas. Cree que el problema fue que los clientes se sentían incómodos porque conocían a todos los tenderos, y les daba vergüenza elegir a uno en detrimento de otro. De manera que paulatinamente dejaron de ir a comprar.

Mercabadajoz buscó entonces un operador que pudiera hacerse cargo de ese servicio y fue Cash al Corte el que decidió quedarse con el negocio. Mantuvo una pescadería e incorporó frutas y verduras, dos servicios menos habituales en tiendas de esta cadena.

El resultado es que los clientes han vuelto y son fieles. «Rara es la semana que no entro. Esto está muy bien porque hay de todo y a mí me gusta. Me parece muy bien que lo reformen. Me gusta y compro muy bien. En el supermercado hay de todo y compro toda la carne, el embutido, aceitunas... Todo», explica Antonia Villalobos. Para ella la plaza es La Casa de los Jamones, que es como se ella recuerda que se llamaba la tienda original de Cash and Corte.

Para Miguel Eslava ayer era la primera vez que entraba en el mercado de abastos. No es de Badajoz y está pasando unos días en la ciudad, sin embargo se decantó por la plaza porque le gusta favorecer el pequeño comercio y buscar más variedad de productos frescos que las que se pueden encontrar en las grandes superficies.

Desde Cerro Gordo va siempre que puede Carmen Vals. Le gusta encontrarse con un establecimiento al estilo de un mercado de abastos, además de que le gustan los productos y su relación entre calidad y precio. Por eso era una de las clientas que ayer estaban en el edificio donde sustituirán las cubiertas este verano.