Carta a Ricardo Cabezas

Evite los shows, como el día que sacó los billetes de 500 euros, evite la crispación y contribuya a que la ciudad mejore

Ricardo Cabezas pudo haber sido alcalde, pero de momento no lo es./Casimiro Moreno
Ricardo Cabezas pudo haber sido alcalde, pero de momento no lo es. / Casimiro Moreno
Rocío Romero
ROCÍO ROMEROBadajoz

«Voy a ganar». Es la frase que usted, Ricardo Cabezas, decía los días previos a las elecciones. Ay, qué faena, que los 25.727 votos que le hicieron ganador del 26-M no le hayan servido para convertirse en alcalde.

Los primeros días estaba usted exultante por la victoria, pero cariacontecido desde que Fragoso le volvió a quitar el sitio. Ahora va dejando señas de que quiere incendiar la vida municipal y, de paso, el funcionamiento de la ciudad. Pero, ¿no habría hecho usted lo mismo si hubiera sumado con Podemos y con Badajoz Adelante en el caso de haber quedado segundo?

Por eso resulta hasta ofensivo que usted y su partido quieran dar la impresión de que en el Ayuntamiento de Badajoz se ha dado casi un golpe de estado. Nada más lejos de la realidad. El nuevo gobierno es resultado de la suma. Igual de lícita que la operación que hizo presidente a Pedro Sánchez, o la que usted intentó promover hace dos años para desbancar a Fragoso con su fallida moción de censura.

Dígaselo a sus compañeros. Y pídales, de paso, que dejen de difundir esa idea con declaraciones y actos. Que está muy feo que la delegada del Gobierno se haya prestado al teatrillo de convocar minutos de silencio paralelos a los municipales cada vez que hay un asesinato por violencia de género, una tragedia que los políticos aprovechan para el postureo.

La Diputación

Pregúntense, también, si queda bonito que el PSOE extremeño difunda la idea de que el Ayuntamiento es un nido de enchufados. Porque su partido lleva treinta años repartiendo contratos de trabajo y enchufando a los suyos. Que es exactamente lo que ha hecho el PP cuando ha podido. Pero que los socialistas no pueden criticar lo que hacen.

Solo hay que mirar la institución donde a usted, Ricardo Cabezas, le acaban de hacer vicepresidente con el mismo salario que el alcalde. Pero con bastante menos responsabilidad.

Me refiero a la Diputación, donde puede hasta pegarse la pasada de darle alguna orden al hermano de Pedro Sánchez, que vino a poner a los dos conservatorios en la órbita de la música rusa.

Si usted, además, comparte gobierno provincial con la alcaldesa de Alburquerque sabrá que a Marisa Murillo le han dado un sueldo para destinar el salario de la alcaldesa a convertir en asesor a Ángel Vadillo. Seguro que los lectores recuerdan al candidato que fue apartado en mitad de la campaña al estar inhabilitado por amenazar a una vecina en su discurso navideño.

Por todo esto le pido que evite números en los plenos. Aparque los shows, como el que protagonizó hace un par de semanas sacando billetes de 500 euros con la cara de Fragoso, Gragera y Vélez. Entierre ya el disgusto que le han dado los tres. Ponga su grano de arena para que la ciudad funcione mejor y para que no se crispe. Ayude a rebajar una tensión política que no beneficia a nadie. Tampoco a usted.