Carta a Francisco Fragoso

No llame a Madrid, que Casado y Egea consideran Badajoz una ciudad prescindible y quisieron regalarle la alcaldía a Ciudadanos

Fragoso reclama legitimidad para su experimento. :: /J.V. ARNELAS
Fragoso reclama legitimidad para su experimento. :: / J.V. ARNELAS
Rocío Romero
ROCÍO ROMEROBadajoz

A usted, Francisco Fragoso, que lleva 18 años de concejal y seis de alcalde, le pregunto qué necesidad tenía de liderar este experimento.

Es muy probable, alcalde, que se sienta incomprendido. Está convencido de que ha hecho lo mejor para Badajoz y que su negociación es un modelo para esta España que se italianiza. Es una decisión democrática, sí. Estaba en su derecho, también. Pero qué mala pinta tiene el futuro que se le avecina.

Un equipo a tres, con Vox reclamando protagonismo y Cs exigiendo. Con la amenaza velada de que en cualquier momento los de Albert Rivera se cambien la camiseta y apoyen al PSOE. Por mucho que usted repita que ha alumbrado un gobierno estable será el tiempo, y los hechos, los que lo demuestren.

Sumar a Vox y a Cs le ha dado la alcaldía. De momento por dos años y quién sabe si por cuatro. Si es que dentro de dos años usted dimite y se marcha, algo que ha puesto en duda habida cuenta del apego que ha demostrado al sillón. Tras años repitiendo que puede retornar a la Universidad, ahora ha perdido una oportunidad de demostrarlo.

En lugar de eso ha preferido acercarse a la ultraderecha. Alejandro Vélez, que se ha presentado seis veces con Democracia Nacional, ya está en su pandilla. Puede que se revele un monstruo a la hora de sacar brillo a las calles, pero también puede que use el altavoz que le ha prestado para ir incendiándole cada polémica. Y usted tenga que dedicarse a apagar cada llama. La primera, hace solo unos días a raíz de la petición del imán de poder enterrar a sus fieles en el cementerio. A lo mejor Vox puede servirle para justificar las decisiones más radicales en una ciudad que lleva casi tres décadas confiando en la derecha. Pero no olvide que los pacenses entenderán que es usted, y no otro, el que toma la decisiones.

Si le pone en algún aprieto, no llame a su partido. No pida el auxilio de Madrid. Casado y compañía consideran Badajoz una ciudad de tercera. Preferían cederla a Cs en el intercambio de estampitas nacional. Después de tanta fidelidad al PP, para sus jefes Badajoz debe ser un ayuntamiento prescindible. No llame, que andan pergeñando una operación renove con Monago en posición de salida. No les dé quebraderos de cabeza, que están ya en modo regeneración y usted acumula muchos años y pérdida de votos. Que si su pacto sale bien, ellos querrán colgarse las medallas y ponerle de ejemplo de buen negociador. Pero si sale mal le dirán que está tan amortizado como el presidente de los populares extremeños. Le dejarán caer porque, además, Casado y Egea ya han demostrado que Badajoz no les importa.

Cómo interpretar, si no, que los negociadores estuvieran dispuestos a regalarle la alcaldía a Cs, que obtuvo menos de la mitad de papeletas que usted. Cuánto debió fastidiarle que Casado y Egea prefirieran dejarle caer con tal de conservar Cáceres. Y que a la hora de la verdad sus compañeros cacereños se negaran a la fórmula del 2+2 que tanto quebraderos de cabeza le puede dar.

Que esa alternancia empezó por costarle muchas críticas de sus compañeros en Badajoz. ¿Acaso no hubo militantes que llamaron al partido para darse de baja? No entienden que convierta al líder de Cs en su número dos sabiendo que este llegará a las próximas elecciones como candidato de otra formación. El rédito de lo que se haga en estos cuatro años, de lo que aprenda estos dos primeros cursos, se lo llevará Ignacio Gragera y Cs en lugar del PP.

Incluso hay populares de toda la vida que consideran más respetuoso dejar que el socialista Ricardo Cabezas sea el alcalde. Que para eso fue él quien ganó las elecciones.

Hubo un tiempo en que usted reivindicaba a todas horas ser el más votado y la legitimidad que aquello le otorgaba. Pero, ay, Fragoso, le supera la idea de entregar el bastón de mando a Cabezas. No se molesta ni en ocultarlo cuando repite que el socialista es indigno de ser alcalde. Pero eso no lo decide usted, sino los ciudadanos. Que los pacenses hablaron hace dos meses, aunque no le gustara su veredicto. Ese tono y esas palabras faltan al respeto de los votantes socialistas, y a quienes sin haber optado por Cabezas tienen un profundo sentido de la democracia. Los que consideran que son las urnas, y no las rencillas personales, las que deben guiar la formación de gobiernos.

Bien haría en dejar de meterle el dedo en el ojo al líder socialista y tender puentes con quien le saca tres concejales y representa a 25.727 pacenses. Esto es, 4.500 más que usted. Por mucho que le escueza.