Cáritas de Mérida-Badajoz se suma a las campañas contra los tópicos racistas

Algunos de los paneles en la parroquia de San José. :: Pakopí/
Algunos de los paneles en la parroquia de San José. :: Pakopí

En una exposición itinerante por las parroquias ofrece datos reales y testimonios de migrantes

A. GILGADO BADAJOZ.

Proteger, acoger, promover e integrar. Con estos cuatro verbos, Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz quiere derribar las etiquetas a las que se enfrentan los migrantes.

La organización caritativa de la Iglesia tiene en marcha una muestra itinerante por templos y centros, que está compuesta por material interactivo, datos oficiales, vídeos y testimonios en primera persona de algunas personas acogidas en sus centros. La idea es combatir la imagen distorsionada a la que a veces se enfrentan. Se suma así a los mensajes contra los tópicos racistas que promueven las oenegés que trabajan contra la exclusión social de los más vulnerables.

La última parada de la campaña de Cáritas fue la parroquia San José de Badajoz. José Ortiz es uno de los técnicos de Cáritas Mérida-Badajoz que mejor conoce esta realidad en la diócesis. Tanto al hogar de Mérida como al de Badajoz llegan desplazados sin hogar que partieron de países en conflicto. En la organización creen necesario aclarar conceptos. La distorsión llega por el desconocimiento.

Cruz Roja también ha puesto en marcha una campaña contra los mensajes xenófobos

Se habla, por ejemplo, de una avalancha de inmigrantes en España y en los últimos años se ha acogido a menos gente que en otro tiempo.

También conviene diferenciar entre migrante, refugiado o asilado. Según Ortiz, cuanto más se conoce una realidad menos efectiva resultará la manipulación.

En campañas como esta -explica- la gente no percibe la inmigración como algo lejano. Le ponen cara y conocen testimonios directos. Se hacen una idea de su vida anterior y de las dificultades para salir adelante tras dejarlo todo atrás. «Estamos satisfechos porque fomentamos la empatía la sociedad de acogida y la que necesita ser acogida», dice.

La exposición muestra la historia de varias personas que han llegado a España desde otros países y profundiza en la realidad de la movilidad humana forzada. Los testimonios pueden escucharse a través de códigos QR en el móvil, en la página web oficial y en la misma exposición en una proyección.

Conflictos olvidados

Aunque hay conflictos más mediáticos como Venezuela o Siria, Ortiz recuerda que muchos otros pasan desapercibidos y dejan igualmente desplazados invisibles en los que pocos reparan.

Las 56 plazas para personas sin hogar de las que dispone Cáritas repartidas entre Mérida y Badajoz están casi siempre ocupadas. Y en algunos picos de demanda derivan a recursos de Cáceres. No hay un periodo máximo de estancia. Depende de cada caso y de las posibilidades de poner en marcha una vida autónoma. «La gente llega con la vida rota, sin vínculos familiares y, a veces, con el problema añadido del idioma». Para allanar el camino cuentan con programas de formación, de habilidades sociales, de convivencia o de acompañamiento psicológico. «Acogemos a cualquier persona que en un momento de necesita ser atendida para que sea menos vulnerable». Conseguirlo implica ir más allá de la primera fase. «No se trata solo de acoger, sino de ir a un trabajo más integral». Promover una actitud proactiva para mejorar su situación y facilitar la integración en la sociedad de acogida. En Cáritas entienden que detrás de los conflictos hay personas a las que proteger y garantizar los derechos humanos. Por eso piden a las autoridades un plan de acogida e integración que incida en el cambio de los estereotipos para combatir los discursos racistas y xenófobos.

Otra organización que también trabaja con inmigrantes es Cruz Roja Extremadura, que gestiona en Badajoz un centro de acogida para refugiados y otro de estancia temporal en Mérida.

Igualmente puso en marcha hace meses una campaña para contra mensajes racistas y xenófobos. En una campaña directa habla de las diez mentiras sobre los inmigrantes y rebaten argumentos. Ante falsas afirmaciones de que se les da trabajo, Cruz Roja remarca que es falso. «Son peligrosos porque son musulmanes» es otra de las expresiones advertidas por Cruz Roja como falsas y xenófobas. Recuerdan que en muchos casos huyen de la violencia racial islámica o proceden de países de mayoría cristiana. También combaten la idea de que a los españoles no se les ayuda. Cruz Roja, como Cáritas, tienen igualmente programas contra la exclusión social.