La cantera de artistas toma el Luis de Morales de Badajoz

Irina Alegre, ganadora en pintura con 'Cabeza Borradora'. :: C. M./
Irina Alegre, ganadora en pintura con 'Cabeza Borradora'. :: C. M.

Más de sesenta obras de jóvenes creadores de Extremadura y el Alentejo concurren a los premios JABA

Antonio Gilgado
ANTONIO GILGADOBadajoz

Miguel Ángel esculpió la Piedad que hoy se ve en El Vaticano a los 23 años. Bernini terminó El rapto de Proserpina con 26. Modigliani dejó un prolífico legado a los 35. A los artistas se les ve venir de lejos.

Los ejemplos los pone Zacarías Calzado. Doctor en Bellas Artes, pintor, exdecano de Educación y miembro del jurado de los premios JABA. Optimista cuando habla de la cantera local. «Tenemos gente que trabaja muy bien».

Mucho joven ayer en el vestíbulo del Museo Luis de Morales. El edificio de Santa María de la Cabeza es habitualmente un desierto por el que nadie va. Pero ayer fue un hervidero. Incluso con aperitivos de mediodía gratis servidos a la sombra del patio.

La mayoría invierte los ochocientos euros en material de trabajo para otras obras

Más de sesenta candidatos esperaban el fallo que leyó Martín Carrasco. 800 euros en juego y un reconocimiento para el currículum.

Hasta el día 20 se puede ver lo que creadores menores de 35 años residentes en Extremadura y en el Alentejo son capaces de hacer.

Irina Alegre se inspiró en la película 'Eraserhead' que firmó David Lynch en el 77. Reinterpretó el caos mental del protagonista. Llevó el mundo oscuro y depresivo a su lienzo. 'Cabeza borradora' lo tituló. Ochocientos euros de premio por la idea. «Ahora voy a centrarme por completo en la pintura, voy a hacer caso a mis profesores». Sintió la vocación en el bachillerato artístico del Reino Aftasí. Después se graduó en Bellas Artes en Salamanca y remató con un máster en investigación en arte contemporáneo en Pontevedra. La creación pasó a un segundo plano. Pero cree que ha llegado el momento de cambiar el orden. «Hay salas de exposiciones, galerías. Tienes que moverte. Quiero pintar mucho y tengo claro que no va a ser fácil». Ya ganó el JABA en 2017. Cultiva la potencia visual. Mucha mancha sobre el blanco. Bebe de las pinturas negras de Goya. «'Saturno devorando a su hijo' es mi cuadro favorito». Tiene claro su camino artístico.

Los derroteros de Carolina Doncel van por otro lado. A sus veinte años cautivó al jurado con su escultura en alabastro de un Nokia 3310. Los primeros modelos de teléfono móvil se han convertido hoy en un icono pop para los nuevos creadores. Arqueología de lo moderno. «El alabastro es un material blando, de la familia del yeso y quería hacer una pieza minimalista sin salientes que identificara todo el mundo». Resultado conseguido. Ayer no pasó desapercibida.

Se valoran trabajos de pintura, escultura, diseño gráfico, fotografía o cómic firmadas por menores de 35 años

Carolina estudia Bellas Artes en Altea. Solo va por segundo. Todavía no sabe si se especializará en escultura o en pintura. También experimenta con la fotografía analógica. Disfruta de la carrera porque tiene muchos frentes abiertos. «He aprendido que hay que trabajar mucho». Invertirá sus ochocientos euros en material. «No son precisamente baratos. Hemos elegido un oficio caro».

Por eso agradece que el Ayuntamiento y la Fundación CB financien este tipo de concursos. Ya va por la décima tercera edición. Se crearon para motivar a pintores, escultores, diseñadores gráficos, dibujantes de cómic o fotógrafos como Alejandro Ochoa. En el límite de las bases. Treinta y cuatro años y un bebé pegado al pecho con el que recogió el diploma.

Trotamundos con cámara al hombro. De Buenos Aires a Sevilla y de Sevilla a Badajoz. Cinco años ya en la ciudad. Su camiseta amarilla Kodak le delata. Pasión desde niño. De pequeño retrataba a sus compañeros de clase con desechables. Ahora busca un hueco en la jungla de imágenes en la que se desenvuelven los fotógrafos. Se multiplican las aplicaciones, las herramientas y las posibilidades detrás del objetivo. «Tendemos a fotografiar lo que siempre se ve y hay que ir a lo que no se ve». 'Gigante' es la toma que le ha valido el JABA. Un autorretrato con sombras en la arena en la que el modelo parece lo que realmente no es. Le sorprende la afición a la fotografía en la ciudad. Nikonistas por los puentes buscando vistas y sombras. Ha sido su forma de integrarse con el entorno. «Te da otra perspectiva». Vive de los contratos por bodas, pero alimenta el espíritu creativo experimentando con colores y formas. «Esta ciudad ofrece muchos rincones que son un regalo».