El Paseo de San Francisco acogerá la nueva sede institucional de Cajalmendralejo en Badajoz

Edificio de Caja Badajoz en San Francisco/
Edificio de Caja Badajoz en San Francisco

La sede permanecía abandonada desde 2012 y la cooperativa de crédito instalará allí su sede institucional en la provincia de Badajoz

Luis Expósito
LUIS EXPÓSITOBadajoz

Después de permanecer seis años abandonado, el edificio que durante mucho tiempo albergó la sede de Caja Badajoz, en la plaza de San Francisco, volverá a tener actividad. Cajalmendralejo le ha comprado las instalaciones a su último propietario, que era Ibercaja.

Según ha podido saber HOY, la operación ya ha sido formalizada ante notario y el edificio, que tiene ocho plantas, será convertido en la sede institucional de Cajalmendralejo en la provincia de Badajoz, la misma función que el conocido como el Chalé de los Málaga ejerce en la ciudad de Cáceres. Los servicios centrales de la cooperativa de crédito, desde donde se dirige realmente el negocio bancario, seguirán estando en Almendralejo.

Antes, el edificio pacense deberá ser rehabilitado, ya que se ha deteriorado desde que fue abandonado en el año 2012. Fue entonces cuando Caja Badajoz trasladó su sede a la torre que se acababa de construir junto al río, donde esperaba ocupar cinco de sus 16 plantas. Solo dejaron en este enclave del centro de Badajoz la sucursal bancaria que operaba en los bajos.

Conferencias, reuniones, exposiciones...

¿Qué dependencias albergará la sede institucional de Cajalmendralejo en Badajoz? El Chalé de los Málaga de Cáceres puede dar pistas. En ese edificio, adquirido en 2012, la entidad mantuvo la fachada pero reformó el interior. Además de arreglar los desperfectos, se derribaron los muros tabiqueros y se mejoró la accesibilidad.

En Cáceres, el primer piso es la planta noble reservada al uso interno de la entidad. Allí hay despachos. En el segundo piso existe una sala de usos múltiples, que está abierta a toda la ciudad. Hay exposiciones, cursos, conferencias, reuniones de colectivos...

En Badajoz es seguro que habrá una sucursal bancaria en la planta baja y otros servicios financieros en las superiores.

De forma paralela se puso a la venta tanto las instalaciones de San Francisco como el centro de proceso de datos que tenía en la avenida del diario HOY.

El auge del mercado inmobiliario invitaba a pensar que ambos edificios encontrarían comprador rápidamente.

Pero llegó la crisis. Por aquella época, Caja Badajoz estaba gestando una fusión fría (conocida técnicamente como sistema institucional de protección, SIP) con Caja Inmaculada de Zaragoza y Caja Círculo de Burgos. Era lo que se llamó Caja 3. Más tarde buscó un nuevo socio, esta vez mucho más grande (Ibercaja, también aragonés), y que acabó controlando toda la sociedad. Por eso, los servicios centrales fueron trasladados a Zaragoza, lo que desocupó aún más la torre pacense.

Caja Badajoz pasó de ser una caja de ahorros a una fundación bancaria (llamada Fundación CB) que tiene el 3,9% de las acciones de Ibercaja.

En este nuevo escenario, este nuevo banco se quedó con la mayoría de la propiedad del edificio de San Francisco, mientras que la fundación mantuvo el 25% de la titularidad, aproximadamente.

La crisis hizo que estas instalaciones no encontraran comprador. Tres o cuatro cadenas hoteleras se interesaron en la adquisición. Sin embargo, las negociaciones no llegaron a buen puerto. También hubo contactos con cadenas de moda, como Inditex o H&M.

Incluso, se habló con el Gobierno para que pudiera albergar el Palacio de Justicia de Badajoz, dado que en aquella época la construcción de los nuevos juzgados en la Ronda Norte permanecía paralizada. Así lo informó a HOY en 2012 el entonces presidente de Caja Badajoz, Francisco García Peña, quien además puso de manifiesto la dificultad que existía para enajenar un edificio de estas características, con ocho plantas y una estructura destinada a albergar oficinas y departamentos de empresa, dado que el mercado inmobiliario estaba prácticamente parado.

Sobre este asunto no hubo novedades importantes hasta el año pasado, cuando Ibercaja le compró a la Fundación CB su parte del edificio, con lo que obtuvo la completa propiedad. Asimismo, Ibercaja cerró el pasado mes de mayo la sucursal bancaria que había en los bajos y la trasladó a una nueva oficina en la plaza de San Atón. El edificio quedaba completamente vacío para poder venderlo.