El Banco de Alimentos de Badajoz reparte leche a mil niños menores de doce años

Voluntarios del Banco de Alimentos con palets de leche. :: /PAKOPÍ
Voluntarios del Banco de Alimentos con palets de leche. :: / PAKOPÍ

Esta semana inicia una campaña junto a La Caixa para comprar lácteos con los que abastecer a las dos mil familias que asiste

Antonio Gilgado
ANTONIO GILGADOBadajoz

Poco más de sesenta céntimos cuesta un litro de leche. Ni de lejos se puede hablar de un artículo de lujo. Pero en el Banco de Alimentos escasea siempre. «¿Cómo no le vas a poner leche a una familia en un lote de entrega?», se pregunta Jesús María Reynolds, el presidente de la Fundación Banco de Alimentos de Badajoz.

Para que no falte nunca, la Fundación organiza operaciones de recogida en supermercados cada ocho o nueve semanas.

El Banco trabaja directamente con organizaciones caritativas de toda la provincia que reparte después entre sus usuarios. Hay un control exhaustivo de cada lata o envase que se reparte.

En estos momentos atiende a catorce mil beneficiarios, algo más de dos mil familias con menores a su cargo. Reynolds recuerda que reparten mensualmente lácteos para mil niños menores de doce años y doscientos bebés de menos de tres.

Para no fallarles hay que mantener la despensa llena a base de eventos y colectas solidarias en las que apelan a la solidaridad. La última iniciativa se ha puesto en marcha esta semana en colaboración con la Caixa. La campaña nacional por todas las oficinas de la entidad 'ningún niño sin bigote' empezó el pasado lunes y se prolongará hasta el 14 de junio.

Hasta ese día, todos los clientes y usuarios que entren a las sucursales bancarias podrán hacer transferencias para que después la Fundación compre la leche.

La idea se repite desde hace cuatro años. Empezaron colocando durante un mes contenedores en las oficinas en la que los clientes iban dejando los envases. Ahora cambian la dinámica con donaciones en cuenta porque los lácteos tienen un periodo corto de caducidad. La Fundación tenía que recoger material de muchos puntos distintos, después almacenarlos y finalmente repartirlos. Se alargaba tanto la cadena que muchas veces caducaban antes de ponerla en circulación. «Ahora todo es más fácil. Con la recaudación compramos directamente y lo repartimos».

El año pasado, en esta iniciativa conjunta con la Caixa, recogieron casi diez mil litros. Esperan superar este volumen porque según va sucediéndose más gente la conoce y se suma. Si se cumplen los pronóstico, en 'Ningún niño sin bigotes' conseguirán la mitad de la leche que gastan en un mes.

El Banco se mueve en estos momentos en doce litros por familia y mes. Lo que supone entre dieciocho y veinte mil litros mensuales y doscientos cincuenta mil al año.Todo llega a través de pequeñas aportaciones porque en la órbita de colaboradores del Banco no hay ninguna empresa láctea que ceda sus excedentes.

El mismo problema tienen habitualmente con el aceite, que igualmente entra siempre en los repartos, pero en este caso cuentan con el apoyo de una empresa productora que cede a la Fundación lo que no vende en el mercado. «Al contar con el apoyo de una gran proveedor todo resulta más sencillo, nos da más margen para gestionar la mercancía».

En el Banco recuerdan que cuando piden colaboración siempre lo hacen para alimentos básicos y baratos. Leche, cacao en polvo, galletas, aceite, legumbres, pasta y arroz suele ser la base con la que trabajan para los catorce mil beneficiarios.

Y para que todo lo que se recaude llegue en tiempo y forma necesitan colaboradores en los puntos de recogida o en silo de El Nevero, el espacio en el que almacenan y distribuyen. Allí lo organizan todo treinta voluntarios que acuden según su disponibilidad. Algunos lo hacen a diario, otros cada dos o tres días o hay quien se compromete un par de horas semanales.

A estos ayudantes permanentes hay que sumar los doscientos que se activan cada campaña de recogida en los supermercados y los ochocientos de la gran recogida del mes de noviembre. «Siempre necesitamos voluntarios. Si alguien quiere colaborar con nosotros que nos llame porque es un trabajo continuo que no para».