Badajoz se moja por los Reyes

Melchor y sus pajes reales a su paso por Badajoz. / J. V. ARNELAS

En muchas localidades las cabalgatas desafiaron a la lluvia con paso ligero, paraguas y plásticos en las carrozas

REDACCIÓN

En Badajoz este año no se recogieron caramelos. Más bien se pescaron de los charcos, pero para los niños todo mereció la pena. La cabalgata pacense desafió a la lluvia y miles de menores pudieron ver a Melchor, Gaspar y Baltasar entre paraguas y chubasqueros.

A las cinco y media la lluvia dio un respiro y la organización de la cabalgata pacense decidió seguir adelante. Los niños que iban en las carrozas fueron protegidos con chubasqueros y el cortejo comenzó a bajar la avenida Carolina Coronado. El claro, sin embargo, fue un espejismo. Las precipitaciones volvieron y solo pararon a ratos.

Las carrozas siguieron adelante aunque con un ritmo algo más rápido. El público no falló tampoco aunque solo una tercera parte de lo que habitualmente registra este evento en la ciudad.

Las mayores incidencias de la jornada se produjeron en la avenida de Elvas, donde una vez más se repitieron los atascos. Esta vez se ocasionaron porque parte de la vía fue cortada por la cabalgata. Se usaron autobuses urbanos para cerrar la avenida, lo que también provocó incidencias porque algunos conductores no entendían que la calle estaba cerrada y se colocaban junto o detrás de los vehículos de Tubasa. En el recorrido también hubo problemas en algunos puntos donde el público invadía el circuito porque había huecos entre las vallas de seguridad.

A las ocho de la tarde, y cuando llovía con más intensidad, los Reyes Magos llegaron al paseo de San Francisco ante un pequeño puñado de familias que desafiaron las malas condiciones climatológicas.

En muchos municipios de la provincia la ilusión pudo más que la lluvia. Niños y mayores la desafiaron con paraguas, chubasqueros y plásticos en algunas carrozas. En Don Benito, 21 carrozas de las 23 iniciales decidieron salir pese a la previsión de lluvia. La cabalgata estuvo pasada por agua durante prácticamente todo el recorrido. Lo mismo ocurrió en Villanueva y Campanario, que fueron a un ritmo ligero debido a la lluvia.

Tampoco afectó el agua a la curiosa tradición de repartir casa por casa los regalos a los niños de Villar del Rey. Los Magos, a lomos de sus caballos y ayudados por sus pajes y más de un centenar de colaboradores, repartieron un total de 1.450 regalos.

También pese a la lluvia que cayó durante todo el trayecto, salieron los desfiles de carrozas en otros muchos pueblos de la provincia, llenando de ilusión las calles mojadas.