El Ayuntamiento de Badajoz derriba dos casas más para crear una plaza en la calle Encarnación

Derribo de dos viviendas entre las calles Morales y Encarnación. :: c. moreno

Desde 2017 se han ido realizando demoliciones en esta calle pero los vecinos piden que se acelere la recuperación de la zona

Natalia Reigadas
NATALIA REIGADASBadajoz

El cráter de la calle Encarnación se hace más grande. El Ayuntamiento de Badajoz ha demolido dos viviendas más en esta zona, una de las más deterioradas del Casco Antiguo. El objetivo final es dejar despejada una manzana completa donde se construirá, en el futuro, una plaza y un edificio dotacional. Sin embargo, los vecinos están hartos de vivir entre solares y ruinas y piden una solución urgente.

«No se si son mejores los edificios que se caen o los solares. Yo me vive a vivir aquí con mucha ilusión, pero ahora pienso en marcharme. Dicen que habrá un proyecto muy bonito en el futuro, pero ¿cuándo? ¿Se hacen una idea de lo que es vivir entre solares y ruinas». El lamento es de Pablo Parra, un vecino de la calle Alonso Céspedes que este lunes contemplaba las obras de demolición de dos casas en la calle Morales.

El Ayuntamiento ha demolido los números 30 y 32 de la calle Luis de Morales. Eran dos casas de propiedad municipal que estaban en muy malas condiciones. Las viviendas tenían su fachada en la vía que recibe el nombre del pintor pacense, pero la parte posterior llegaba a la calle Encarnación, donde han desaparecido la mitad de las construcciones desde hace dos años. El proyecto del Ayuntamiento está plasmado desde hace más de una década en el plan especial de ordenación, protección y actuación del centro histórico, que supuso la revisión del Plan General de Ordenación Urbana. Este proyecto contempla un sistema de gestión por expropiación y demolición para abrir una plaza y construir un edificio dotacional de uso sociorecreativo-cívico.

Aún quedan media docena de viviendas, la mitad de ellas habitadas, que serán demolidas

Para ello, desde abril de 2017 el Consistorio ha ido llevando a cabo derribos de casas en mal estado. Aún quedan unas seis en pie y la mitad están habitadas, por lo que el proceso hasta contar con el espacio necesario para la plaza aún puede alargarse. Mientras, los vecinos se sienten abandonados. «Esta parte está dejaba de la mano de Dios. Han dejado que las casas se caigan y que los vecinos se marchen y, no digo más, por lo perder los papeles», dice Maruja, una vecina que se marcha muy enfadada.

La peor calle

El deterioro de la calle Encarnación comenzó hace mucho tiempo. En el año 2010 la Concejalía de Urbanismo realizó una inspección de todas las construcciones del Casco Antiguo. Los técnicos municipales revisaron casi un millar de viviendas y elaboraron un registro de las que estaban en ruinas. En resultado fue que una de cada cuatro recibía esta calificación.

El estudio resaltó que la peor calle del centro era Encarnación. A pesar de ser pequeña en comparación con otra vías, contaba entonces con cuatro edificios declarados en ruina, ocho en posible ruina y tres muy deficientes. En la actualidad la mayoría de estas estructuras han desaparecido.

En 2014, debido al pésimo estado de las estructuras, el Consistorio cerró un tramo de la calle. El objetivo era evitar que los derrumbes pudieron provocar heridos, pero esta medida fue muy polémica porque, enseguida, abrieron un butrón en el muro y comenzaron a usar la parcela como infravivienda y espacio para el consumo de drogas. Finalmente el año pasado comenzaron los derribos y Encarnación se ha ido convirtiendo en un gran solar. Aún quedan, sin embargo, varias casas habitadas y a su lado estructuras ruinosas ocupadas ilegalmente.

«¿Quién se va a venir a vivir aquí? Yo vivo a espaldas de mi barrio, esa es la verdad. Salgo de casa siempre hacia la calle San Atón corriendo y no miro ni atrás para que no me de asco ni pena», dice Javier Marías, otro vecino del Casco Antiguo.

El único tramo de la calle Encarnación que tiene un futuro prometedor a corto plazo es el que se encuentra en la Plaza de Santa María. En este área continúa cerrada y llena de ruinas la calle Norte, pero a su lado, en el principio de Encarnación, va a construir la Fundación CB su nueva sede, lo que esperan los vecinos que sirva para revitalizar esta zona.