El Ayuntamiento de Badajoz precinta un solar usado como parque canino en el Cerro del Viento

Los propietarios de perros que usaban la parcela se reunieron esta noche para pedir que se reabra. :: J. V. ARNELAS/
Los propietarios de perros que usaban la parcela se reunieron esta noche para pedir que se reabra. :: J. V. ARNELAS

La Policía Local clausuró sus dos accesos el 30 de septiembre y desde ese día los propietarios de mascotas no pueden acceder a su interior

EVARISTO FDEZ. DE VEGABadajoz

Medio centenar de propietarios de perros se han unido durante los últimos días para solicitar al Ayuntamiento que les permita seguir haciendo uso de una parcela de tierra vallada en la que acostumbran a dejar libres a sus mascotas desde hace al menos cuatro años.

Los afectados se quejan del perjuicio que sufren desde que la Policía Local colocara el 30 de septiembre sendos precintos en los dos accesos que estaban utilizando para entrar en esta parcela triangular de 15.000 metros cuadrados que limita con la avenida Jaime Montero de Espinosa y las calle Don Benito y Jesús Rincón Jiménez.

Ese terreno de uso dotacional es del Ayuntamiento y cuando a finales de la década de 1990 los vecinos del Cerro del Viento compraron sus viviendas las promotoras les dijeron que su destino era la construcción de un colegio o un instituto. Durante años, el solar sufrió el más absoluto abandono. En él crecía la maleza sin control, arrojaban escombros y en el verano ardía.

Coincidiendo con la entrada en vigor del contrato que firmó el Ayuntamiento con FCC para que limpiara las calles de la ciudad, esa parcela fue perimetrada con una valla exterior que impedía el acceso. Se garantizaba así que nadie depositase ripios en su interior. Pero hace varios años alguien abrió un pequeño agujero en la valla por el que se coló dentro. En los días siguientes comenzaron a verse en su interior propietarios de perros que llevaban allí a sus animales para que pudieran correr sin causar peligro.

Esa práctica fue en aumento hasta que hace unos días la Policía Local colocó un precinto en los dos accesos que existían. Uno se encuentra en la calle Don Benito, a la altura de la calle Rota, donde había un hueco en la valla que era abierto y cerrado por los dueños de mascotas para evitar que los perros salieran al exterior. El otro estaba situado en Jesús Rincón Jiménez, donde existe una puerta de la que había desaparecido el candado.

El Ayuntamiento dijo este miércoles que esa medida ha sido adoptada después de que la plataforma Abisa, en la que se recogen las quejas de los ciudadanos de Badajoz, «se acumularan las peticiones de vecinos de la zona que se quejaban de los ladridos de los perros, de que sus dueños no recogían los excrementos y de que había malos olores».

Uno de esos avisos indicaba textualmente que los usuarios de esa parcela «han roto el candado de la puerta de entrada varias veces y además han roto parte del vallado, por lo que todos los días entran con perros, los sueltan y van sin correa ni bozal y defecan y orinan sin ningún control, con el consiguiente problema de sanidad y seguridad. Además, entran a altas horas de la noche y los perros se ponen a ladrar sin que los dueños hagan nada, con las consiguientes molestias para los vecinos. Existen peleas de perros continuamente porque los dueños no respetan ninguna norma. Los dueños se enfrentan a los vecinos cuando se pide silencio por la noche».

En esa misma aplicación han sido publicados durante los últimos días varios comentarios en los que se solicita la reapertura con el argumento de que ese espacio reúne las condiciones necesarias para ser utilizado como zona canina: está vallado y cuenta con iluminación.

Esas dos circunstancias atraían cada día a medio centenar de propietarios de perros. Algunos de ellos acostumbraban a acudir acompañados de sus hijos, que en ocasiones incluso iban en sillita. También eran vistos en ese lugar dueños de mascotas de gran tamaño.

Quienes piden que se les permita utilizar ese parque canino provisional afirman que el único existente en la ciudad se encuentra en la margen derecha del río, en los paseos del Guadiana, a más de media hora a pie. Defienden también que si los perros usan esa parcela vallada no causan molestias en el paseo Condes de Barcelona ni en los espacios verdes de la zona, además, los propietarios de las mascotas proponen que podría ponerse un horario para su uso y aseveran que recogen los excrementos de la zona.

De momento, el Ayuntamiento afirma que «el solar está temporalmente cerrado a la espera de darle un uso que beneficie a los vecinos».