La asociación de vecinos de San Roque pide atención para sus zonas verdes

Situación actual del parque infantil de la calle Bilbao. :: pakopí/
Situación actual del parque infantil de la calle Bilbao. :: pakopí

La Picuriña y la Ronda Norte son los espacios más afectados por la falta de atención a sus jardines y a su patrimonio

ELENA FIGUEROA FALCÓN BADAJOZ.

A las puertas de sus fiestas vecinales, la barriada de San Roque exige una mayor atención por parte de las instituciones locales. Según cuenta Ramón Olivenza, presidente de la asociación vecinal, es importante que se preste mayor atención a la «limpieza de solares y demás terrenos no urbanizados» del barrio, muchos de los cuales «todavía no han sido limpiados este año».

Este problema se hace especialmente patente en la Ronda Norte y, más concretamente, en el área próxima a la avenida Manuel Rojas Torres, donde numerosos incendios se suceden cada verano.

Como detalla Olivenza, «todo lo que corresponde a la Ronda Norte es necesario que se revise» ya que «está todo hecho un asco», insiste.

Otro problema que registra el barrio es la desatención de sus parques y sus zonas ajardinadas.

El presidente de la asociación ejemplifica esta carencia señalando al parque ubicado en la calle Teresa Istúriz, frente al centro de salud. Su fuente estancada y la ausencia de espacios de sombra hacen difícil su uso en temporada estival.

El mantenimiento también brilla por su ausencia en el parque infantil de la calle Bilbao, donde el mal estado de la zona de juegos ha provocado numerosas quejas entre los vecinos del barrio.

Por otra parte, los propios vecinos de la Ronda Norte han lanzado quejas sobre la ausencia de espacios habilitados para que los niños puedan jugar lejos del acoso de las hormigas que invaden la zona. Esa plaga también impide que los vecinos puedan sentarse en los bancos.

Además, el barrio es uno de los afectados por los malos olores. La basura y los mosquitos que infectan el cauce del Rivillas, cuya limpieza anual ha sido reclamada recientemente. Sigue causando molestias.

Asimismo, aunque el Ayuntamiento ha podado uno de los árboles que impedía ver uno de los semáforos en la parte superior de la avenida Isidro Pacense, otro de los luminosos permanece sepultado entre los ramajes.

En lo que respecta a la Picuriña, los conflictos más importantes son los relativos al mantenimiento del patrimonio histórico. Aunque la fuente de la Picuriña está siendo restaurada, los grafitis vuelven a ensuciar el monumento, antes lleno de basura y cristales.

No obstante, las reivindicaciones continúan en la zona, que exige la rehabilitación de su fuerte, datado en siglo XVIII y que actualmente se encuentra en un importante estado de deterioro a causa de las pintadas, los desechos y las malas hierbas.

Con respecto a la seguridad en la zona, Olivenza señala que «no hay muchos problemas que destacar» en San Roque. Los botellones ocasionalmente celebrados en Ronda Norte y los okupas de la autopista son los principales núcleos de conflicto.

Por último, el presidente de la asociación de vecinos recuerda que «hay muchas calles que habría que asfaltar».

En este sentido, el barrio ya ha sido beneficiario de las partidas presupuestarias del Ayuntamiento. Ahora, el Consistorio continuará con la segunda fase de los trabajos de mejora del asfaltado que finalizaron el pasado mes de junio.

De momento, los vecinos no tienen conocimiento exacto de las calles que serán intervenidas en una barriada que con 14.722 habitantes, según los datos del padrón municipal de 2017, es de las más grandes de la capital.

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