13 años de camalote

Marta Muñoz
MARTA MUÑOZ

Hacemos un recorrido cronológico de la historia del jacinto de agua en Extremadura, un problema medioambiental y social que ha costado ya más de 30 millones de euros. El gasto que lleva ocasionando a las arcas públicas es de 32 millones desde 2005.

El camalote en el Guadiana se ha estado combatiendo de manera manual, esto es, mediante extracción de la planta y acumulándola en la orilla. Aunque se ha barajado, la opción química con pesticidas aún no se ha realizado, al menos de manera pública.

La Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG) a través de la empresa Tragsa ha sido la que ha liderado los trabajos de extracción, que en ocasiones puntuales se han apoyado por voluntarios, aunque de una manera más simbólica y reivindicativa que real.

Se empezó a hablar por primera vez de recurrir al Ejército en el año 2012 y se idearon unas barreras flotantes que se revelaron inútiles cada vez que crecía el río. Incluso se han llegado a cortar carreteras secundarias durante un mes -como la BA-142 en el año 2012- para facilitar el paso de vehículos destinados a la retirada de la planta.

El requerimiento del Ejército para ayudar a combatir el camalote del Guadiana es de hace varios años, pero no ha sido hasta este 2018 cuando el Gobierno central se ha dado cuenta de la dimensión del problema.