Amigos de Badajoz pide que no se planten más árboles en los fosos

Algunos de los participantes en la plantación de ayer. :: C. Moreno/
Algunos de los participantes en la plantación de ayer. :: C. Moreno

Un grupo de voluntarios quedó ayer para reforestar la explanada de la Alcazaba

A. G.

badajoz. Amigos de Badajoz lleva años denunciando los efectos de la vegetación sobre la Alcazaba.

Manuel Cienfuegos pide protección para que la hiedra y las raíces no tiren al suelo lo que tanto ha costado restaurar. Y como ejemplo enseña una batería de fotos tomadas hace pocos días en las traseras de La Galera.

No tiene sentido, se queja, que el escudo más antiguo que se conserva de Badajoz permanezca sepultado por la hierba. Ayer recibió un whatsapp anunciando la quedada de una asociación ecologista para plantar chupones en la Alcazaba y no pudo evitar acercarse. «Les expliqué que no se puede actuar en un foso sin permiso y que la buena intención de plantar árboles resulta muy dañina si se hace en el sitio equivocado». Según cuenta el representante de Amigos de Badajoz, los participantes le dijeron que simplemente querían restituir ejemplares que se habían arrancado durante las obras.

Los voluntarios accedieron desde el parque de la Legión al foso que se encuentra entre el Baluarte de San Pedro y el Semibaluarte de San Antonio, en la explanada cercana a la Puerta de Mérida de la Alcazaba. La espesa vegetación que rodea el monumento tiene su origen en la campaña que iniciaron en los años cincuenta escritores, historiadores y artistas de la ciudad para proteger algunos tramos de la Alcazaba. Entonces pensaron que rodeándola con un parque quedaría más resguardada de los actos vandálicos. El tiempo ha demostrado que la vegetación descontrolada tan cerca agrieta la construcción aunque haya gente que insista en revestirla como un jardín. Desde Amigos de Badajoz piden que se limpien periódicamente los fosos que unen los lienzos de muralla para controlar la hierba.

Cienfuegos alaba la labor desinteresada de quienes plantan árboles en la ciudad, pero pide que elijan bien los emplazamientos para no perjudicar al patrimonio, ya que las raíces crecen por debajo de las piedras.