Alvarado espera a los doscientos operarios de la nueva planta solar

Planta solar a la entrada de la pedanía de Alvarado. :: Pakopí/
Planta solar a la entrada de la pedanía de Alvarado. :: Pakopí

En la pedanía confían en que la construcción de su tercera instalación eléctrica vuelva a generar un repunte del consumo y las contrataciones

A. GILGADO BADAJOZ .

En la termosolar Alvarado I se detiene un coche y un joven le pregunta al vigilante si puede dejar un curriculum. El portero le indica que se ha equivocado de camino. A la eléctrica que busca se va en la dirección contraria.

El anuncio de los 200 puestos de trabajo le han llevado hasta la puerta equivocada. El proyecto del que han escuchado hablar se pone en pie al otro lado de la carretera, en la otra planta solar. En Alvarado ya funcionan dos, pero pronto serán tres.

La multinacional Acciona puso en el mapa a la pedanía de la carretera de La Corte con Alvarado I, la primera termosolar de Extremadura. Fue el año 2009. Al año siguiente aterrizó la empresa Samca con la termoeléctrica La Florida. En poco tiempo coincidieron más de seiscientos operarios que paraban y comían en la aldea. Se alquilaron casas libres y el mesón de la plaza se quedaba pequeño sirviendo menús del día.

Este verano, a finales de julio, empezó la obra de la tercera central. Se llamará Los Limonetes y se conectará a La Florida. En el acto oficial de la primera piedra, los representantes de la compañía explicaron que necesitaban 200 personas para instalar más de 151.500 paneles. En los últimos días, muchos interesados se han acercado hasta la puerta de La Florida para dejar sus curriculum.

En la pedanía, de momento, no han notado un repunte de consumo o de trabajo. María del Carmen gestiona el único mesón del pueblo. Recuerda los años buenos de La Florida. Ahora, de momento, solo hay expectativas. Ningún cambio destacable. Dos menús y tres desayunos de más es lo único novedoso en la última semana. «Vamos a ver qué pasa. Algunos dicen que vendrá más gente y otros que basta con los que ya trabajan allí». En el otro bar de Alvarado, el de los pensionistas, los clientes no tienen muy claro si la obra ha empezado ya o está a punto de hacerlo. Ningún cambio apreciable. El camarero explica que la clientela sigue siendo la misma de siempre. Entre los vecinos, también hay interés por lo que pueda ocurrir en un futuro.

En el bar recuerdan que en la primera obra, hace ocho años, incluso se hizo un listado de interesados en trabajar. Se abrió una alternativa temporal y bien pagada para una pedanía de poco más de 400 vecinos en la que muchos viven del campo.

Ahora esperan otro repunte de actividad similar. Javier del Pico, representante de la promotora de La Florida y de Los Limonetes, calculó en su día que necesitarían entre 150 y 200 operarios durante seis u ocho meses. En este tiempo tienen previsto poner en pie Los Limonetes y conectarla a La Florida. Aclara que no se trata de una ampliación porque utilizan tecnologías distinta. Con la obra terminada, la compañía pretende aprovechar el personal de La Florida, donde trabajan 40 personas. De manera indirecta, el personal supera el medio centenar.

A este número hay que sumar a la plantilla fija de la planta que construyó Acciona.

Extremadura es la segunda comunidad autónoma con más termosolares (Andalucía lidera el ránking), según la Agencia Extremeña de la Energía. La expectación que ahora vive Alvarado sobre las posibilidades de empleo se repiten cada vez que el DOE da el visto bueno a algún proyecto eléctrico.

Los ayuntamientos piden a los inversores que se contraten a vecinos desempleados. Pero no resulta tan sencillo. Las tecnológicas prefieren personal con experiencia y cualificado en el montaje de instalaciones de este tipo.

En Alvarado muchos vecinos coinciden en que deberían tener más en cuenta a los parados residentes para trabajar en estas grandes obras.

 

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