Alumnos de varios institutos de Badajoz se salen de las aulas en protesta por el calor

Un ventilador en una clase del colegio Lope de Vega de Badajoz. :: j. v. arnelas

Solo en tres de los 20 centros que hay en la ciudad se permitió que los alumnos saliesen, por lo que hubo protestas en muchos otros

NATALIA REIGADAS BADAJOZ.

A las 12.00 horas de ayer el instituto San Fernando se vació. Muchos de sus alumnos decidieron marcharse a casa dos horas antes porque el calor les asfixiaba dentro de las aulas. «Estamos en clase desde las 08.00 con un calor tremendo. Es incómodo intentar atender cuando te está dando el sol todo el día. Mucha gente se tiene que ir porque le dan bajones de tensión», dijo Belén Romero, una de las alumnas que decidió marcharse.

Ayer Badajoz y algunos pueblos de la provincia vivieron una revolución en las aulas. Muchos estudiantes de varios institutos se plantaron y decidieron marcharse de clase a las 12.00 horas debido a las altas temperaturas que estaban soportando dentro de las aulas. Fue una protesta organizada para quejarse porque en sus centros no se había activado el protocolo para olas de calor.

La convocatoria fue de la asociación Coordinadora Estudiantil que en 24 horas también logró reunir 8.000 firmas a través de Internet para pedir una solución. La Consejería de Educación permite a las escuelas de la región reducir su horario en caso de altas temperaturas, pero en Badajoz solo han aplicado el protocolo tres de la veintena de institutos que hay. Por esa razón se han organizado protestas en el resto.

David Aguilar, alumno del IES San Fernando y uno de los promotores de las protestas, destaca que se está incumpliendo la ley. Este estudiante se refiere al Real Decreto 486/1997 que regula las disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo y que no permite que se trabaje en una oficina por encima de los 27 grados. «En muchas aulas se han superado los 31 y más», indicó ayer Aguilar.

La protesta tuvo buen seguimiento en varios centros, pero la Coordinadora Estudiantil denunció que en otros institutos se impidió a los alumnos marcharse, por lo que no pudieron secundar la queja. Hubo, sin embargo, actos reivindicativos en el interior de algunas escuelas con menores que se plantaron en los pasillos o en los patios para reivindicar que les dejasen salir. Hoy, la Aemet prevé un descenso de las temperaturas hasta los 34 grados, pero los estudiantes no descartan continuar con las movilizaciones.

Tanto los alumnos, como los profesores y los padres coinciden en que el protocolo para las olas de calor tiene varios fallos y además lo consideran una medida insuficiente, ya que piden soluciones más ambiciosas a largo plazo, como tratar de mejorar las condiciones de las escuelas.

Desigualdades

El principal problema del protocolo es que solo se puede poner en marcha si lo desea la dirección. Esto provoca desigualdades porque hay centros que sí han decidido aplicarlo y otros no. Por ejemplo, de los 36 colegios de Primaria de Badajoz, solo 7 lo han puesto en marcha.

Otro problema es que es un proceso farragoso porque exige el visto bueno del Consejo Escolar del centro. Se trata de un organismo con profesores, padres y representantes municipales por lo que no es fácil reunirlos. Por último, la instrucción elaborada por la Junta de Extremadura establece que debe haber una alarma meteorológica, pero para darse esta circunstancia en Extremadura las temperaturas deben superar los 38 grados. Los afectados alegan que con 34 o 35 grados la situación ya es insoportable en las aulas sin aire acondicionado.

«La Consejería se lava las manos, dejando la decisión a cada centro y bajo una normativa de ciencia ficción que maniata a los equipos directivos, cayendo sobre ellos toda responsabilidad si una aciaga casuística tuviera lugar. Hoy he tenido la sensación de que los más sensatos en esta crisis han sido los alumnos; los de Bachillerato, pese a saber que incurrían en una falta, han salido en desbandada las dos últimas horas. Como para no», indicó ayer Ramón Besonías, profesor del IES San José que escribió una carta a HOY.

Alumnos marchándose del IES San Fernando:: J.V. ARNELAS
Alumnos marchándose del IES San Fernando:: J.V. ARNELAS

Las protestas se repitieron en muchos colectivos. Gema Gómez, presidenta del ampa del colegio Giner de los Ríos, de Mérida, destacó ayer que los padres estaban «de uñas». «Porque no todos tienen la facilidad de ir a recoger a los niños a las 12, así que sus hijos pasan calor», indicó esta madre que pide que se ejecute una obra que esperan desde hace dos años para mejorar su fachada y así aliviar el calor que se concentra en sus clases.

En el lado contrario hubo colegios donde el protocolo fue bien acogido con muchos padres recogiendo a los escolares, aunque admiten que hacen falta otras alternativas. Es el caso del CEIP Leopoldo Pastor Sito cuyo equipo directivo, el viernes pasado, al ver la predicción del tiempo, decidió aplicar el protocolo para esta semana. Sin embargo, su directora, Elena Rodríguez, admite que les vendría bien que se reparase el equipo de aire acondicionado que tienen en el comedor, porque se convierte en un horno. «Y que mejorasen la potencia eléctrica porque no podemos poner ventiladores», añade. Este problema se repite en muchas escuelas donde hay apagones cuando tratan de poner ventilación.

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