«La Administración recorta de una forma inadecuada»

R. R.BADAJOZ.

Almudena Valle es la presidenta del Colegio Profesional de Logopedas de Extremadura. Conoce otras sentencias similares y apunta a que por norma el Sepad deniega el servicio de logopedia cuando los niños cumplen seis años, que es cuando terminan de recibir la Atención Temprana y pasan al servicio de Habilitación Funcional. Entonces, la administración entiende que es suficiente con la atención que recibe el menor por parte de un maestro de audición y lenguaje. «El único criterio por el que se guían es porque el niño ha cumplido los seis años y pasa de un servicio a otro. Esta es una historia que se repite constantemente», denuncia.

Sin embargo, ella incide en que el servicio que prestan uno y otro profesional es del todo diferente. Lo sabe, además, porque ella tiene los dos títulos y trabaja con los dos perfiles.

Los maestros de Audición y Lenguaje le proporcionan los conocimientos que aparecen en los currículos educativos. «A veces, incluso, requieren de unos conocimientos tan básicos que no se les puede ni aportar los conocimientos curriculares», defiende. El logopeda presta un apoyo más amplio que excede de los conocimientos del colegio. Estos niños padecen muchos problemas que exceden de la comunicación, donde necesitan un refuerzo no solo para aprender a expresarse ante los demás sino también para comprender el mundo que les rodea. En ocasiones presentan rechazo alimentario y tienen problemas para masticar, lo que termina derivando en problemas de nutrición y desarrollo. Eso también lo trabaja un logopeda.

Para Almudena Valle, «la Administración quiere recortar de una forma que no es adecuada, pero deberían ser coherentes, tener sentido común y no quitarle al niño el derecho que tiene a recibir esa terapia de logopeda». Reconoce que son tratamientos costosos, pero incide en que son necesarios para el desarrollo de estos pequeños.